Tlahuelilpan, Hgo.- A tres años de la explosión de un ducto en Tlahuelilpan, que dejó 138 muertos, los familiares de los sobrevivientes reclaman que el gobierno se ha olvidado de ellos.
Han pasado tres años y el joven aún no se recupera; tiene heridas físicas, pero las emocionales son más profundas.
La familia de Alan dice que el gobierno se ha olvidado de ellos. No han tenido apoyo para conseguir la visa que requiere para viajar a Estados Unidos a sus cirugías.
Las visas se las dan sólo por un año, lo que ha ocasionado que ya perdiera seis operaciones, al no poder empatar los tiempos de la cita con la agenda del hospital.
Dice que su hijo aún tiene pesadillas. Utiliza una máscara y un traje especial para protegerse del sol y de las infecciones, que si no se opera no se va a quitar nunca la máscara, y por eso prefiere morir. “Él sólo era un adolescente curioso, como todos, la diferencia es que la vida se le fue en ello”, lamenta Rosalinda.
Lucía es la hermana de Gonzalo, quien murió en la explosión. Menciona que no fue un accidente, pues está convencida de que alguien incendió el ducto, ya que a quienes cometieron el delito y el robo de combustible no les pasó nada, ellos se fueron y ahí quedaron muchos inocentes.
Lucía mantiene una lucha por limpiar el nombre de su hermano y para que el gobierno cumpla con lo pactado.
Dice que en marzo de 2019 firmaron una minuta con autoridades federales y estatales en la que se comprometían a seis puntos: la compra del terreno de la tragedia, para la construcción de una casa de oración; la generación de fuentes de empleo y actividades productivas; complementar censos para los apoyos locales y federales, becas a los huérfanos, seguimiento y diagnóstico médico para afectados y su familia. Otro compromiso olvidado fue el contacto directo y permanente entre autoridades y el comité de afectados. “Esto está roto, no nos atienden ni siquiera el teléfono. Nos han abandonado a nuestra suerte”, lamenta Lucía.
Henry Pedraza es profesor en Teltipan, localidad del municipio de Tlahuelilpan, donde 30 pobladores murieron en el incendio. Él forma parte del comité que gestiona los apoyos federales.
Lamenta que el gobierno los abandonó, pues nada de lo que les prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador se cumplió. Es importante que se reciba ayuda, afirma, pues la mayoría de las víctimas no eran delincuentes y la gente lo debe saber.