Hermosillo, Son.- Ceci Flores encontró parte de los restos de su hijo Marco Antonio después de casi nueve años de buscarlos. Pero para la líder de Madres Buscadoras de Sonora el hallazgo no significa que su lucha haya terminado.
Marco Antonio Flores desapareció el 4 de mayo de 2017, y sus restos fueron localizados el 24 de marzo de 2026 en un rancho ubicado sobre la carretera Hermosillo-Bahía de Kino.
Sin embargo, Ceci asegura que aún busca más restos de su hijo. “Es muy poco lo que encontré de mi hijo, no es suficiente para mí. El dolor aún sigue sabiendo que mi hijo todavía sigue disperso en ese lugar y que tengo que seguir buscándolo”, expresa.
Después de siete años de caminar junto a madres que buscan a sus hijos, abandonar las búsquedas tampoco ha sido una opción.
“No me queda de otra. Tengo que ayudar a las madres que estuvieron conmigo en estos siete años de lucha. No es fácil abandonarlas, tenemos que seguir adelante porque nos faltan muchos todavía”, dice.
Pero la búsqueda de Ceci tiene otro nombre: Alejandro. Su hijo permanece desaparecido y actualmente la activista pasa largas temporadas en Sinaloa para intentar localizarlo. Durante años concentró gran parte de sus esfuerzos en Sonora con la esperanza de encontrar primero a Marco Antonio, mientras que en Sinaloa la información sobre Alejandro era escasa. Ahora, asegura, la familia ha reunido datos, testimonios y elementos que han fortalecido la investigación.
“Estamos enfocados 100% en la búsqueda de Alex, y tenemos toda la información que necesitamos para que las autoridades puedan entregarme a mi hijo lo más pronto posible”.
Ceci advierte que está dispuesta a volver a las movilizaciones para exigir resultados. Y aunque continuará apoyando a las madres buscadoras, reconoce que el día que encuentre a Alejandro necesitará detenerse.