Ciudad de México.- Angustia, miedo y ansiedad son los acompañantes fieles de los trabajadores del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), quienes todos los días temen regresar a sus casas y contagiar a sus familias, ante la falta de equipo de protección personal para atender a pacientes con Covid-19.
Édgar Alejandro Carrillo Espidio, de 42 años de edad, es afanador en el INER. Esto quiere decir que todos los días ingresa a los pabellones donde se encuentran hospitalizados los pacientes Covid-19 para retirar la basura que genera el paciente, retira las sábanas de las camas y trapear el piso. Diariamente entra en contacto con cuando menos 20 pacientes infectados.
Juan Antonio es técnico radiólogo, que labora desde hace mas de 25 años en el INER, está preocupado porque sabe que al retirarse el equipo de protección es el momento de mayor vulnerabilidad a contagiarse por Covid, especialmente ahora está utilizando equipo de algodón no desechable que requiere una técnica distinta para retirarse, en la cual los trabajadores no han sido capacitados.
“Hay compañeros que han caído; ya fallecieron dos compañeros y hay tres entubados. No quiero estar poniendo en riesgo a mi mamá, a mis hermanos, ni a ninguno de mis compañeros”.