Nueva ofensiva contra tráfico de migrantes

Se vigilarán las zonas de cruce ilegal de personas con drones y mecanismos de visión nocturna

CIUDAD DE MÉXICO.- México inició el viernes el despliegue de cientos de agentes migratorios y efectivos del ejército y la Guardia Nacional en la frontera sur del país con el objetivo de lanzar una nueva ofensiva contra el tráfico de migrantes que se centrará en detectar a grupos de familias con menores que hayan cruzado de forma irregular.

Los militares y los miembros del Instituto Nacional de Migración (INM) protagonizaron un inusual desfile en Tuxla Gutiérrez, la capital del sureño estado de Chiapas, justo un día después de que el gobierno mexicano anunciara que limitará los cruces no esenciales desde Guatemala con el argumento de evitar la propagación del coronavirus.

El INM explicó en un comunicado que a partir del viernes comenzará el despliegue de efectivos a lo largo del fronterizo río Suchiate, se instalarán más controles de documentación y filtros sanitarios y se vigilarán las zonas de cruce ilegal de personas con drones y mecanismos de visión nocturna.

“México desplegará, a partir de este 19 de marzo, operativos en la frontera sur del país para salvaguardar los derechos e integridad de menores de edad migrantes de diferentes naciones centroamericanas, usados por redes criminales como salvoconducto de tránsito para llegar al norte del país”, indicaba la nota.

Según el INM, los traficantes o “guías”, sugieren a los centroamericanos viajar con menores para facilitar la entrada a México y a Estados Unidos, que desde que Joe Biden llegó a la Casa Blanca ha eliminado algunas de las medidas anti-inmigración impuestas por su predecesor.

Del 1 de enero al 18 de marzo, el INM identificó a 4.180 menores migrantes que habían entrado al país de forma irregular. En los tres primeros meses de 2020 se detectaron 5.240 y en el mismo periodo de 2019 fueron más de 8.800.

El flujo migratorio actual no ha llegado todavía a las cifras de 2019 pero la administración estadounidense está preocupada por el rápido incremento desde octubre pasado de los cruces ilegales desde México, sobre todo de menores no acompañados y familias.

El gobierno de México desvinculó las medidas contra COVID-19 en su frontera sur de las acciones migratorias pero ambas coincidieron en el tiempo. Además, no explicó por qué se ponen en marcha ahora, cuando ha pasado más de un año del inicio de la pandemia por el coronavirus.