Oaxaca, Oax.- Hace cinco años Isela Aguilar Monjaraz decidió continuar con el cultivo del café en Candelaria Loxicha, una localidad de la sierra sur de Oaxaca. La actividad económica la heredó de sus abuelos.
Cuando inició tenía 30 años y hasta entonces se había dedicado al campo en la finca de sus abuelos; pero a diferencia de ellos, quienes sólo vendían su producto en grano, ella decidió ser emprendedora y darle un valor agregado al crear su marca propia.
Su camino, sin embargo, no ha sido fácil. Durante estos años uno de los principales problemas que ha enfrentado son las plagas, el cambio climático y los daños causados por los fenómenos naturales, como los huracanes.
“Desde hace cinco años entré a esto del café, porque mis abuelitos sí son productores. Ellos se dedican al campo, tienen su propia finca y pues nos dedicamos al trabajo del campo. Mis abuelos antes se dedicaban a la venta de café, pero siempre me vendían su producto en grano”, platica Isela.
“El café sí deja, pero sabiéndolo manejar, porque mis abuelos nos sacaron adelante gracias a eso, entonces ellos se dedicaban al campo”, recuerda.