Ciudad de México.- Hay ocho aeropuertos de la red de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) que presentan vulnerabilidad en sus sistemas de seguridad por los deficientes cercados perimetrales, que presentan deterioro.
De acuerdo con el organismo estatal operador de terminales aéreas, los agentes climáticos de cada región o daños intencionales de personas ajenas a ellas provocan que los aeródromos, catalogados como instalaciones estratégicas de alta seguridad incumplan las normas nacionales e internacionales de seguridad.
En estas condiciones se encuentran los aeropuertos de Ciudad Obregón, Colima, Campeche, Guaymas, Ixtepec, Loreto, Matamoros, Nuevo Laredo y San Luis Potosí.
Los cercados están diseñados para “proveer medios de protección adecuados para impedir el acceso inadvertido o premeditado de personas no autorizadas a las instalaciones y servicios terrestres indispensables para la seguridad de la aviación civil; asimismo, deberá ser una barrera adecuada para evitar la entrada en el área de animales que por su tamaño lleguen a constituir un peligro para las aeronaves”, explicó ASA.
Por eso, ASA considera llevar a cabo un Programa de Rehabilitación o Sustitución de Cercados Perimetrales para la Seguridad de Terminales Aéreas en 2022, con una inversión de 37.6 millones de pesos, que involucra a los aeropuertos ya citados.
El aeropuerto Tamuín, SLP, presenta una infraestructura que ya cumplió su vida útil, “por lo que sus condiciones de operación y conservación no son las adecuadas para brindar el servicio que se pretende”, reconoció ASA.
El predio que se encuentra adyacente no se encuentra delimitado por infraestructura, sino por señalética y materiales provisionales que no son aptos para el resguardo seguro, detalló, “por lo que no se tiene control sobre el acceso al sitio de personas o fauna, ni sobre el cumplimiento puntual de la normativa al respecto”.