Ciudad de México.- La Iglesia católica mexicana ofreció su apoyo y unidad al gobierno, en sus tres órdenes para lograr la paz en el país, a través del obispo de Texcoco, Carlos Enrique Samaniego López, quien ayer tomó posesión.
Dijo que la curia está dispuesta a trabajar en conjunto con las autoridades para lograr el bien común, especialmente en beneficio de los más vulnerables.
“Son muchos los temas comunes que nos unen a la Iglesia con las autoridades civiles, en cuanto buscamos el bien común basado en la dignidad de la persona. Trabajaremos unidos siempre desde estos principios a favor de la paz, la educación, la salud y todo aquello que promueva el desarrollo del ser humano, sobre todo a favor de los más vulnerables”, refirió en la misa en la Feria del Caballo.
Monseñor Francisco Javier Acero Pérez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, apoyó el llamado del recién nombrado obispo de Texcoco y dijo que la Iglesia debe ser parte de la estrategia para recuperar la paz.
“Nosotros tenemos que ser puente, derribar muros y sembrar reconciliación en todas las diócesis de nuestro país. Lo que nos dice tanto el Papa: estar cercanos a la gente y sobre todo ser cercanos a Dios, a los sacerdotes y al pueblo de Dios, y en concreto a las personas en situación de pobreza y vulnerabilidad”, dijo.
El obispo Carlos Enrique Samaniego López fue nombrado por el Papa León XIV el 21 de agosto de 2025 para sustituir a monseñor Juan Manuel Mancilla Sánchez, quien renunció al gobierno pastoral de la diócesis de Texcoco. “Diócesis de Texcoco, soy su obispo, suyo, por tanto, totalmente a su servicio”, expresó durante su toma de posesión.