La "sorpresiva" revisión en el Centro de Reinserción Social de Mérida, fue para garantizar el orden interno y la seguridad en el entorno del inmueble.
La diligencia se desarrolló con un amplio estado de fuerza integrado por agentes estatales y agentes investigadores, unidad canina (K-9), personal paramédico y jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública, en coordinación con la Secretaría de Marina, Defensa y Guardia Nacional.
Durante la inspección, se localizaron y retiraron objetos no permitidos, entre ellos artículos punzo cortantes y con filo —como cuchillos, tijeras, hojas de filo y cortador así como herramientas y objetos metálicos susceptibles de uso indebido (por ejemplo, punzones, desarmadores y piezas improvisadas, además de encendedores y otros accesorios.