La pandemia de Coronavirus implicó un desafío para los encargados de finanzas de las empresas, que los obligaron a poner en práctica habilidades específicas, sentenció Xavier Bay, director financiero de varias empresas y reconocido por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) como uno de los cinco mejores directores del país durante 2021.
En entrevista, Xavier Bay señaló que durante la pandemia, se colocó a la profesión en el ojo del huracán y bajo prueba como nunca antes había estado.
El director de finanzas, indicó, siempre trata de mantener el control, los procesos y la predictibilidad; pero ante la pandemia, obligó a los directores financieros a volverse más creativos, recursivos, espontáneos, ágiles, mejores comunicadores, además de delegar más, liderar mejor, negociar diferente, si es que se quería sobrevivir en el ambiente complejo que creó la pandemia.
“Hay que ser previsores al mismo tiempo que aventurarse a probar nuevas formas de trabajo”, señaló.
Xavier Bay cuenta con una licenciatura en Boston College, un MBA en Kellogg Northwestern University y una especialidad en Bienes Raíces del Massachusetts Institute of Technology.
En su trayectoria profesional, Xavier ha sido banquero de inversión, emprendedor, líder de adquisiciones y fusiones y ha trabajado para empresas de fondos de Capital Privado.
Tiene experiencia trabajando en empresas de consumo y servicios, así como en diferentes países incluyendo México, Colombia, Chile, EUA, entre otros.
Esta experiencia, dijo le ha permitido tener una visión mucho más integral de los negocios. Más allá de los números, dijo que entender la importancia de la gente, el valor de la cultura, las diferentes dinámicas de mercado, la interacción con accionistas y la creación de valor, son virtudes necesarias para el director financiero.
Y si bien, en esta materia, los mayores logros siempre se traducen en agregar valor a la compañía y a sus inversionistas, Xavier Bay se dijo convencido de que es el conjunto de pequeños logros llevados con eficiencia y perseverancia lo que conlleva a extraordinarios resultados.
Señaló que ha tenido oportunidad de crear y trabajar con equipos de alto rendimiento, honestos, eficientes y con extraordinaria cultura de servicio y enfoque a resultados.
Gracias, abundó, al tesón y resiliencia para concluir negociaciones de financiamiento y levantamiento de capital, con todo el estrés que implica el poner de acuerdo a las partes involucradas, procurando un ganar-ganar para todos.
Indicó que al desarrollar procesos de institucionalización, incluyendo controles, políticas y procedimientos siempre ha procurado dar un balance entre control y flexibilidad, que permitieron a las empresas tener de crecer de forma sana y disciplina, evitando la burocracia paralizante que sufren algunas empresas.
“Estos son los pequeños logros que requieren el mayor esfuerzo y conllevan enormes retos, pero que dan siempre resultados positivos que conllevan al éxito de la organización”, dijo.
Indicó que la alta velocidad de cambio en el contexto económico y el ambiente de negocios altamente competitivo de hoy ha provocado que las organizaciones reten sus modelos de negocio actuales y planteen nuevas estrategias para su desarrollo.
“En este sentido se vuelve fundamental el uso de tecnología para la automatización de procesos repetitivos, la generación de información, la gestión de datos y el uso de herramientas analíticas para tomar las mejores decisiones de negocio. Es ahora cuando el rol del CFO se vuelve fundamental aportando liderazgo estratégico para la transformación organizacional de las empresas. Estrategias asertivas para crecer, crear valor, disminuir costos y mejorar la calidad”.
“La generación de valor debe de ir más allá de los bolsillos de los inversionistas”, sentenció el director financiero. Hay que tratar siempre hacer estrategias que sean un ganar-ganar. Donde se pueda apoyar causas filantrópicas, involucrar a nuestros colaboradores en proyectos sociales y que esto genere valor para la compañía.