La información correspondiente se encuentra disponible en el estado de resultados publicado por la empresa y puede ser consultada públicamente.
La compañía que dirige ahora Juan Carlos Carpio Fragoso destacó que hubo una reducción de 7% en la deuda; que se registró una disminución de 13% en el costo financiero de la deuda.
También que hubo pago por más de 152 mil millones de pesos a proveedores; que hay estabilización de la plataforma productiva durante cinco trimestres consecutivos y que hubo un incremento de 4% en las ventas internas.
"Es importante señalar que, aunque se presentó reducción de ingresos por exportaciones, al mismo tiempo hubo una reducción también de costos por menores importaciones de combustibles en 23%. Lo anterior responde al fortalecimiento del Sistema Nacional de Refinación impulsado por las Refinerías Olmeca y Tula", agregó la empresa.
Como resultado, y en línea con la estrategia de autosuficiencia energética, se registró un incremento de 40% en la producción de gasolinas, diésel y turbosina.
La mejora operativa se reflejó en un resultado operativo de 6 mil 520 millones de dólares, medible a través de la utilidad antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, ello, conforme al EBITDA (indicador que permite conocer si una empresa está generando flujo y capacidad operativa por sí misma).
La empresa continúa haciendo frente a retos como una plataforma de extracción de crudo, por debajo incluso de lo que espera el gobierno de 1.8 millones de barriles diarios, fuertes compromisos financieros con acreedores y proveedores, así como un mercado ilícito de combustibles, entre otros.
El gobierno está apoyando a la empresa; por ejemplo, en el primer trimestre, le transfirió casi 67 mil millones de pesos para enfrentar sus compromisos de deuda.