“Perdí a mi hijo y pude morir”

Padre de menor muerto en el Parque Xenses acusa “total negligencia”

Cancún, QR.- El cardiólogo Miguel Ángel Luna, padre del niño Leonardo, fallecido tras haber sido succionado por un filtro de agua en el Parque Xenses, en la Riviera Maya, rechazó que el hecho se tratara de un “error humano”, pues dijo que fue “una total negligencia” que le costó la vida al adolescente y pudo provocarle la muerte a él también.

Este jueves, Grupo Xcaret atribuyó lo sucedido a un “error humano”, al omitir la colocación de una tapadera en el atractivo acuático y aseguró que el río en donde ocurrieron los hechos es una atracción de flotación que tiene una profundidad de 60 centímetros y “no representa ningún riesgo para los visitantes”.

Miguel Ángel Luna refutó lo expresado por Grupo Xcaret, pues afirmó que la atracción sí es un riesgo. “No fue un error humano; fue una total negligencia. Es una trampa mortal eso. Antes no me morí yo también, al intentar salvar a mi hijo. Soy víctima doble: perdí a mi hijo y pude morir. Fue una negligencia.

En tanto, la Fiscalía General de Quintana Roo informó que la muerte del menor Leonardo es investigada como un probable “homicidio culposo” y que la carpeta de investigación aún se encuentra en trámite.

Al respecto, el cardiólogo se dijo sorprendido debido a que personal de la vicefiscalía de Playa del Carmen ni siquiera le quería tomar la declaración.

“Tuve que hincarme ante la abogada y llorar para que me permitiera hacer una relatoría de hechos. Me hinqué y lloré”, afirmó. Detalló que el vicefiscal se negaba a entregarle el cuerpo de su hijo hasta que no firmara el perdón a la empresa.

“El domingo 28 de marzo me tuvieron seis horas en la vicefiscalía. Mi esposa estaba tan mal que solicité la dispensa para hacerle la necropsia a mi hijo; ella ya no quería que lo lastimaran más. Luego me obligaron a firmar el perdón.

“Yo hablé con el vicefiscal y me dijo: ‘Tengo la instrucción de no darte el cuerpo si no firmas el perdón’, y firmé”, sostuvo.

Su viaje a la Riviera Maya era una celebración de vida. El médico narró que en enero enfermó de Covid-19 y contagió a su familia, integrada por su esposa, una niña de 11 años; Leonardo, de 13, y dos jóvenes de 18 y 20 años. Una vez que fueron dados de alta pensaron en regalarse el viaje.