El periodista y crítico del régimen saudita, Jamal Khashoggi, habría sido asesinado dentro del consulado de su país en Estambul, según fuentes turcas, pero Arabia Saudita negó las acusaciones y envió un equipo de investigadores para trabajar en la búsqueda de la desaparición del comunicador.
De acuerdo con funcionarios turcos, que cita The Washington Post, diario para el que trabajaba Khashoggi, el periodista murió a principios de la semana anterior a manos de un equipo saudita enviado “específicamente para su asesinato”.
La versión de que el periodista fue asesinado en el consulado saudita coincide con las declaraciones de un oficial turco que aseguró a la cadena BBC que las primeras investigaciones apuntan a que Khashoggi fue asesinado allí después de que un grupo de 15 personas voló expresamente a Estambul para matarlo.
De acuerdo con las primeras conclusiones de la policía turca, el periodista fue asesinado por un equipo saudita que llegó al consulado para ese propósito y luego de cumplir su objetivo, se marchó del lugar, sin revelar cómo ni cuándo habría sucedido el crimen.
Inmediatamente, Arabia Saudita rechazó las acusaciones y manifestó su disposición de que las autoridades turcas revisen el consulado. “No tenemos nada que esconder”, dijo el propio príncipe Mohamed bin Salman.
Un representante de la embajada saudita en Estambul, por su parte, dijo que las acusaciones carecen de fundamento y confirmó que un equipo de investigadores de su país llegó la víspera a la ciudad turca para trabajar con las autoridades turcas en el caso de la desaparición del periodista.
Khashoggi, un crítico de la corona saudita y de la intervención del reino en Yemen, desapareció el pasado 2 de octubre tras ingresar al consulado de su país en Estambul para realizar unos trámites administrativos para su matrimonio, pero nunca salió, denunció su prometida, una mujer turca identificada como Hatice A.
Arabia Saudita argumenta que el periodista, columnista de The Washington Post, salió del consulado, mientras Turquía insiste en que nunca se retiró de allí, incluso su prometida aseguró haberlo esperado en la entrada.
Antes de acudir al consulado, el comunicador pidió a su novia avisar a las autoridades turcas y a la asociación turca-árabe de medios de comunicación, si lo detenían.
Este domingo, el presidente Recep Tayyip Erdogan, se comprometió a supervisar personalmente el caso de Khashoggi, tras señalar que las autoridades están revisando todos los registros de cámaras y examinando los vuelo entrantes y salientes, según el diario turco Hürriyet.
“Es muy triste que este incidente haya ocurrido en nuestro país (…) queremos obtener los resultados de la Fiscalía lo antes posible, y sean cual sean los resultados de la investigación los publicaremos”, dijo Erdogan a la prensa.
El periodista, de 59 años y quien vivía en el exilio autoimpuesto en Estados Unidos desde hace un año para evitar un posible arresto, ha publicado artículos de opinión en el Washington Post en los que critica a Arabia Saudita y sus políticas, además denuncia el miedo y las detenciones de intelectuales en el reino.
La situación podría tensar aún más las relaciones entre Turquía y Arabia Saudita, dañadas en 2017 cuando Ankara decidió mantenerse del lado de Qatar tras la imposición de un bloqueo a Doha por parte de varios países de la región, encabezados por Riad.