Ciudad de México.- Los logros cuantitativos no son suficientes, el próximo reto a vencer no es un asunto de paridad, sino de oportunidad para que las mujeres que están al frente tomen decisiones de impacto.
La doctora Georgina Cárdenas Acosta, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM, señala que “sólo 12.5% de los congresos locales tienen una presidenta”.
De acuerdo con la especialista en materia de género, el hecho de que sólo en las legislaturas de Guerrero, Hidalgo, Oaxaca y Yucatán exista una mujer al frente, significa que hace falta que en el país se reconozca el trabajo, trayectoria y capacidades de las mujeres.
“En los espacios donde realmente se están tomando las decisiones, es decir, en las juntas de gobernación política, impera la hegemonía masculina”, lamenta.
“Te preguntas si realmente las mujeres están teniendo una distribución equitativa del poder y la respuesta es no”, añade.
En muchas ocasiones sucede que, obligados por el principio de paridad, los partidos políticos postulan a cercanos y relegan a las mujeres que tienen un alto potencial, “porque ellas no se van a subordinar, tienen una trayectoria y compromiso”, indica.
En México hay 415 mujeres tomando decisiones en los congresos locales de 30 estados, junto a ellas legislan 569 hombres, lo que significa que, en general, 42.14% de las curules están ocupadas por una diputada.
Pese a la reforma, hoy en día sólo en siete de los 30 congresos locales las mujeres representan 50% o más del número total de legisladores.