Personal médico denuncia anomalías

Cuernavaca, Mor.- Enfermeras y médicos del Hospital General José G. Parres, donde el pasado 10 de julio se denunció la muerte de nueve bebés —cuatro de ellos por la presencia de la bacteria nosocomial Klebsiella pneumoniae—, informaron que las reparaciones “exprés” que se hicieron al lugar, después del sismo de septiembre de 2017, dejaron “anomalías” graves en las áreas de Urgencias y Pediatría.

Como ejemplo señalaron que se clausuraron los conductos para el suministro de oxígeno; “las perforaciones para conectar los conductos con las mascarillas fueron tapizadas de cemento por la gente contratada para realizar los trabajos de reparación del inmueble”.

Médicos internistas afirman que las enfermeras tienen que lavarse las manos ajustando la altura de su cuerpo para no tocar la tierra que escurre de las paredes en las áreas de Urgencias y Pediatría. Incluso, señalaron la existencia de bichos.

La denuncia de los médicos internistas llama la atención porque, dicen, las evaluaciones hospitalarias e inspecciones federales pasaron por alto las reparaciones “exprés” que realizaron en el hospital general de Cuernavaca.