Policías de Celaya, en la mira de cárteles

En el primer semestre, 37 elementos de Seguridad activos fueron abatidos en Guanajuato

Celaya, Gto.- La determinación de combatir la delincuencia en Celaya desató una cacería del crimen organizado en contra de policías municipales que se recrudeció en junio pasado con un saldo de ocho uniformados y un agente de la Guardia Nacional asesinados. En total, suman 15 uniformados abatidos en el primer semestre de 2023.

“Es una agresión histórica contra policías, como también lo es la manera con la que se está atacando al grupo delincuencial local [Cártel Santa Rosa de Lima] que operó impunemente durante años”, aseguró el secretario de Seguridad Pública de Celaya, Jesús Peralta Rivera.

“Nunca se habían visto tantas agresiones hacia policías municipales, porque tampoco nunca se había atacado de frente al grupo delincuencial local de la manera como se está realizando”, acotó.

En los primeros seis meses del año, 37 elementos de Seguridad activos fueron abatidos en el estado de Guanajuato, 40% en Celaya, en diferentes formas: emboscados, en ataques directos a casetas de vigilancia, en sus días de descanso cuando se encuentran desarmados y dentro de sus domicilios.

El mando de seguridad indicó que en 180 días la Policía Municipal logró desarticular 72 células generadoras de violencia con la detención de más de 300 personas y se aseguraron más de 70 armas de fuego, 300 vehículos (robados en otras ciudades) y más de 5 mil dosis (de narcótico).

En 2020, Celaya ocupó el primer lugar en el ranking de las ciudades más violentas del mundo, tomando como base la cantidad de homicidios que tuvo por cada 100 mil habitantes, acorde con el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Mandos de las Fuerzas de Seguridad de los tres niveles de gobierno afirman que la policía local enfrenta con “valentía” la criminalidad, y eso le ha costado vidas de sus elementos.

Un oficial sin rango, con más de cinco años de servicio, quien pide la reserva de su nombre, señaló que la policía opera con una base activa inferior en número al “ejército” del narco, que se mueve con armas poderosas, explosivos y recurren a emboscadas.

En entrevista telefónica, el uniformado reconoció que tanto él como sus compañeros salen a la calle con temor por ellos y por sus familias. “Claro que tenemos miedo”. La incertidumbre persiste en sus descansos, puesto que la delincuencia los ha alcanzado en sus domicilios.