Ciudad de México.- “Nuestra exclusiva Boutique Cartier Masaryk, permanecerá cerrada hasta el 10 de enero de 2021”.
Aún con semáforo rojo sobre la Ciudad de México, y sin fecha para retornar, el lujo se ha ido de una de las zonas más exclusivas de la capital del país.
El golpe ha sido fuerte para las marcas de lujo. Algunas resguardaron sus vitrinas con hojas de madera a la espera de regresar; otras ya abandonaron sus locales y han provocado que las rentas comiencen a bajar en Polanco.
De acuerdo con la firma especializada en el sector inmobiliario Lamudi, los precios por alquilar en esta zona han descendido entre 15% y 20% en avenidas como Masaryk, en Polanco; la peatonal Madero, en el Centro Histórico, así como en Altavista o Santa Fe.
En un recorrido realizado por El Universal, las tiendas como Dolce & Gabbana, Louis Vuitton, Montblanc, Berger, Audemars Piguet, Massimo Dutti y Gucci, entre otras, desentonan con el triplay que protege sus aparadores ante posibles robos. Destaca la gran cantidad de locales que han colgado el anuncio de “se renta”.
Son pocas las tiendas abiertas. Aparatos electrónicos, telefónicas; algunos servicios básicos, pero, en general, la zona del gran lujo en Masaryk asemeja a un pueblo fantasma. No se ve a los compradores con sus bolsas. En algunos casos, el poco personal que opera se dedica a limpiar los grandes cristales de las vitrinas y se ha dispuesto vigilancia privada para resguardar las tiendas cerradas.