Preocupan a ONG asesinatos de niños

Casos recientes han generado indignación por la brutalidad mostrada ante los menores

Ciudad de México.- Los asesinatos de Carlos Antonio, de cinco años en el Estado de México; Fredy, de ocho años, en la Ciudad de México y Joshua Hugo, de 15 años en Chiapas son tan solo algunos de los casos que han generado indignación por la brutalidad en que fueron privados de la vida y que dan muestra de la violencia que sufren las infancias y adolescencias en el país.

La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) ha alertado sobre la violencia y los asesinatos que enfrentan niños, niñas y adolescentes. Desde enero del año 2015 a octubre de 2022 han sido asesinados 8 mil 632 personas menores de 17 años, de los cuales, 5 mil 488 fueron victimados con un arma de fuego.

Tan sólo en lo que va de enero a octubre de 2022 se han registrado 2 mil 129 homicidios de niñas, niños y adolescentes, es decir, que por día siete menores de edad son asesinados, de acuerdo con datos sistematizados por Redim con base a las cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

En un mes se han registrado al menos tres casos en que niños fueron asesinados de manera brutal.

En el Estado de México, Carlos Antonio, un niño de cinco años, fue localizado sin vida y enterrado en el patio de su casa en Chimalhuacán, Estado de México, el pasado 11 de noviembre. Dos días antes, el pequeño había sido reportado como desaparecido por su propia madre.

En tanto que, en la Alcaldía Gustavo Madero de la Ciudad de México, “Fredy”, un niño de ocho años de edad fue asesinado a golpes y su cuerpo localizado en un callejón de la colonia Del Carmen Cuautepec, el pasado miércoles.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CdMx) informó que una mujer y un hombre fueron detenidos como presuntos responsables del infanticidio. Se trata de Flor “N” y Rogelio “N”, presuntamente sus tíos.

En otro crimen, Joshua Hugo Gómez González, de 15 años de edad, fue encontrado sin vida y con huellas de tortura en la colonia Pozo de Jacob, ubicada en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. El menor desapareció luego de que el miércoles 23 de noviembre salió de clases del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Chiapas (CECYT) plantel 20 en el turno vespertino.