Detalló que en el lugar se constató que las tortugas se encontraban confinadas en recipientes de dimensiones reducidas, envueltas en calcetines, lo que generó condiciones inadecuadas de hacinamiento y fue un factor de riesgo para la integridad física y bienestar de los reptiles.
Precisó que, derivado de la inspección física y de la identificación taxonómica preliminar realizada, se determinó la presencia de 350 ejemplares de tortuga: 344 tortugas casquito (Kinosternon spp.), dos tortugas adornadas (Terrapene ornata) y cuatro tortugas mexicanas (Terrapene mexicana), mientras que al momento de la inspección 25 de las tortugas casquito ya estaban muertas.
En ese sentido, destacó que las tortugas fueron aseguradas precautoriamente y trasladadas a una Unidad de Manejo de Matamoros, lugar que dispone de las instalaciones adecuadas para su alojamiento, atención, resguardo y manejo especializado.
Añadió que en el traslado se contó con el apoyo de elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano, quienes brindaron acompañamiento y seguridad durante las maniobras de traslado y resguardo de los ejemplares de vida silvestre.
Ante ello, la Profepa hizo un llamado a la ciudadanía y recordó que poseer ejemplares de vida silvestre que se encuentren en una categoría de riesgo o regulada por algún tratado internacional del que México sea parte, con fines de comercio, es un delito consignado en el artículo 420, fracción IV, del Código Penal Federal.