Cuernavaca, Mor.- Claudia Tacoronte llegó a Morelos el 14 de agosto pasado, proveniente de la Universidad de Granada, España, en intercambio con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), y lo primero que preguntó a sus compañeras fue si era verdad lo que se escuchaba de México, de que era peligroso.
Sus compañeras dicen que eso lo preguntaba mucho. Recuerdan a Claudia como una joven sociable, se llevaba bien con todos.
“Ninguna familia debería despedir una hija, ninguna amistad debería perder una compañera y ningún estudiante debería haber truncado sus sueños por la violencia. No podemos acostumbrarnos a que estas historias se repitan.
“No podemos permitir que el miedo ni la indiferencia sea más fuertes que la exigencia de vivir en un lugar donde todas las personas pueden sentirse segura”, dijo una alumna en medio del llanto.
La rabia y el coraje regresaron a los rostros de las estudiantes de la UAEM al marchar para manifestar su repudio por los crímenes contra sus compañeras —cinco desde abril de 2025— y la implementación de medidas efectivas de seguridad.
El contingente partió de su sede, en el poblado de Chamilpa, hasta el corazón de Cuernavaca. Su paso fue acompañado de consignas en demanda de justicia para su compañera apuñalada en el municipio de Cuautla, presuntamente al oponerse a un asalto.