“Que devuelvan lo robado”

Todo listo para consulta para juzgar a los expresidentes

Ciudad de México.- México entró este domingo en la recta final de campaña de la inédita y polémica consulta popular del 1 de agosto sobre enjuiciar a los expresidentes del país por corrupción y otros delitos, cuyos impulsores tienen el enorme reto de lograr una participación del 40 % para que sea vinculante.

“La mayoría de la gente es receptiva y está dispuesta a participar en esta consulta con todo el ánimo. Algunos dicen que los metan a la cárcel, que devuelvan todo lo robado, que paguen”, comentó Narciso Monsiváis, ciudadano que promueve el referendo en el norte de la CDMX.

Lo cierto es que la pregunta no deja muy claro qué ocurrirá en caso de imponerse el “Sí”, y se desconoce si el Gobierno denunciará a los exmandatarios o creará comisiones de la verdad para resarcir a las víctimas.

Enfundado en una máscara de Salinas de Gortari, Juan Carlos Nájera pide el voto por el “Sí” a los transeúntes frente a la céntrica iglesia de San Hipólito, y no falta quien le dedica algún gesto obsceno al identificar su característica calva y bigote.

“A nivel nacional muchos compañeros están haciendo la labor informativa. Juntos podemos avanzar para que los vinculen de la manera que sea y que devuelvan lo robado”, explicó junto a un compañero disfrazado de Vicente Fox que bailaba al son de la emblemática “Rata de dos patas” de Paquita la del Barrio.

Sin embargo, muchas voces han levantado la voz en contra de que en un Estado de derecho se consulte a los ciudadanos si hay que perseguir delitos.

Es el caso del director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, quien calificó el referendo de “circo político”.

En ese sentido, la organización CitizenGO recabó 15.000 firmas bajo el lema “Presidente, deje la farsa y aplique la Ley”.

El escollo principal de esta consulta es el de la participación, puesto que se requiere que vote el 40 % de los 93 millones de mexicanos llamados a las urnas para que el resultado sea vinculante. Un reto mayúsculo porque las elecciones intermedias de junio tuvieron una participación del 53 %.