Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) reabrió el caso del asesinato del excandidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido en marzo de 1994, en Lomas Taurinas, Tijuana, e integró un equipo especial para indagar los hechos y, en su caso, retomar los procesos penales contra las personas vinculadas en el mismo.
En abril de este año, la FGR, a cargo de Alejandro Gertz Manero, conformó este grupo con fiscales y elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) para enfocarse a la “investigación exhaustiva de los hechos” registrados en Baja California.
El caso fue asignado al fiscal Abel Galván Gallardo, extitular de la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada, de acuerdo con fuentes federales.
El mes pasado se radicó la averiguación previa en la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la República, a cargo de Sara Irene Herrerías.
Como parte de las primeras acciones, los fiscales del caso solicitaron a la directora del Sistema Institucional de Archivo de la Cámara de Diputados de la LXV legislatura, copias de las constancias del expediente que fue integrado por la Comisión Especial para el Caso.
Asimismo, se pidió a la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, copia de las constancias de las quejas o denuncias impuestas por Mario Aburto Martínez, o de alguno de sus familiares ante ese organismo.
También se solicitó a la Policía Federal Ministerial la designación de personas, para que de manera inmediata se avoquen a la investigación de búsqueda y localización de personas de intereses para la investigación.
“A nosotros nos interesa mucho que no haya ninguna duda, ninguna sospecha sobre este lamentable asesinato de Luis Donaldo Colosio, fue una vileza lo que le hicieron”, expresó el 23 de marzo de 2021 el presidente Andrés M. López Obrador, quien calificó de un “asunto de justicia y un asunto de Estado” el caso de Aburto.
Colosio, del entonces hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI), recibió dos balazos el 23 de marzo de 1994 mientras saludaba a la multitud en un mitin en el popular barrio de Lomas Taurinas, en la fronteriza Tijuana.
Si bien en aquel momento se detuvo al presunto asesino material, Mario Aburto, quien actualmente cumple condena en prisión, las investigaciones se prolongaron durante años en busca de un posible autor intelectual o de un complot.