Cuernavaca, Mor.- Pasadas las 13:00 horas del 19 de septiembre de 2017 los alumnos se alistaban para salir de la escuela secundaria Lázaro Cárdenas, en el municipio de Tlaltizapán, cuando comenzó a sacudirse la tierra. Los techumbres de la cancha de futbol y del espacio para rendir honores a la Bandera se cimbraron, mientras los salones de laboratorios crujían y comenzaron a agrietarse.
Durante ese sismo la maestra María Isaías Vázquez Antonio y sus compañeros sacaron a tiempo a los alumnos del laboratorio porque enseguida colapsó una pared. Los meses siguientes tomaron clases en carpas y en la cancha techada que logró mantenerse en pie. Fue hasta 2018 cuando se construyeron dos salones nuevos y han ido normalizando sus actividades tras el trágico día.
Además de la secundaria Lázaro Cárdenas, el gobierno de Morelos registró mil 341 planteles afectados por el terremoto del 19-S, en su mayoría de educación básica, de un total de mil 837 escuelas en el estado.
En números oficiales el terremoto provocó la muerte de 74 personas en 14 de los 33 municipios y, de acuerdo con los gobiernos federal y estatal, el movimiento telúrico dejó más de 30 mil viviendas deterioradas.
Sin embargo, la atención para las casas siniestradas no fue la misma que en el sector educativo, puesto que a dos años de la tragedia, hay familias que siguen habitando en carpas y edificios derruidos, a pesar del riesgo, y a la espera de los apoyos oficiales.
Alexis Ayala Gutiérrez, coordinador operativo de Unidos por Morelos, explicó que el terremoto afectó a 31 mil 90 viviendas, de las cuales el grupo atendió 15 mil 504, y el resto —es decir, 15 mil 586—, contaron con apoyo del Fonden. De las viviendas beneficiadas, 13 mil 592 presentan daño parcial y mil 912, desperfectos totales.
En Jojutla el municipio donde hubo 27 víctimas y tuvo los mayores daños en casas-habitación, el alcalde Juan Ángel Flores Bustamante (Morena) no aguantó la espera prometida del gobierno federal y envió un oficio al presidente Andrés Manuel López Obrador para pedir la liberación de los recursos a través de las tarjetas de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) que la dependencia entregó en marzo.