CIUDAD DE MÉXICO.- Los recortes presupuestales en 13 institutos de salud y el peso de las estructuras burocráticas dificultan el acceso de la población a los servicios médicos, advirtió Fernando Cano Valle, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El experto precisó que los recursos terminan siendo destinados a sostener la administración, en lugar de fortalecer la atención a los pacientes.
Durante el Seminario Permanente Derecho y Medicina, Cano Valle sostuvo que la burocracia se ha convertido en un obstáculo para ejercer el derecho a la salud, indispensable para garantizar otros derechos fundamentales, como la educación, el trabajo y la libertad de tránsito.
“La salud destaca como una prerrogativa clave”, afirmó Cano Valle.
Explicó que la ausencia o deficiencia a la salud impide el ejercicio pleno de otras garantías.
Durante su conferencia La burocracia, una falsa vía para la asistencia médica, el investigador de la UNAM precisó que la existencia de hospitales y servicios de salud no garantiza que las personas puedan utilizarlos, pues también deben contar con condiciones de accesibilidad física y económica, así como a la información, además de recibir atención sin discriminación.
Mencionó que en México las estructuras administrativas han coexistido históricamente con prácticas clientelares que condicionan el ingreso y permanencia del personal en las instituciones, lo que dificulta la consolidación de un sistema basado en el mérito y la capacidad.
En estas condiciones, explicó Fernando Cano Valle, el aparato burocrático deja de ser un mecanismo para organizar los servicios y se convierte en un factor que determina quién puede recibir atención médica y además bajo qué circunstancias.
El investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas también refirió que la utilización del derecho penal para regular el aborto constituye una barrera que restringe el acceso de mujeres y personas gestantes a los servicios de salud reproductiva.