Ciudad de México.- Una llamada telefónica interrumpe la entrevista. Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, contesta. Su interlocutor es Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo. Como con los otros contendientes por la Presidencia de la República, Córdova habla con López Obrador, quien le reconoce el trabajo del INE en los comicios del 1 de julio. Ambos quedan de verse en fecha próxima, como parte de la relación institucional.
Córdova hace un balance de la histórica elección y afirma que los teóricos del fraude se quedaron sin materia. Dice que fueron comicios positivos y con ello el instituto recupera parte de su credibilidad. Afirma que la elección cierra un ciclo en la vida electoral en México y se abre otro, en el que destaca la madurez de la democracia.
Luego de la elección, acepta Córdova, algunas reformas podrían perfilarse a simplificar lo que realiza el INE, como quitarle la facultad del monitoreo de radio y televisión; que las medidas cautelares estén en la Sala Especializada del Tribunal Electoral y compaginar las tareas de fiscalización con el Sistema Nacional Anticorrupción. Opina que todas las ideologías en el mundo tienen que redefinirse, incluida la izquierda.