CIUDAD DE MÉXICO, agosto 4 (EL UNIVERSAL).- Las calles de la Ciudad de México registraron la exposición de un esquema fraudulento que involucra a múltiples personas organizadas para engañar a los peatones. El creador de contenido Luis Paloalto difundió un metraje explicativo que acumula más de 62 mil reproducciones, en el cual detalla cómo evadió un intento de despojo orquestado en una de las vialidades principales de la capital mediante historias de vulnerabilidad social y urgencia familiar.
Cómo operan las redes de estafa en la vía pública
De acuerdo con las guías de orientación ciudadana del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, las modalidades de fraude en la vía pública apelan frecuentemente a la empatía y al sentimiento de auxilio inmediato de las víctimas para distraerlas mientras se realiza una extorsión, el intercambio de documentos sin valor o el hurto de pertenencias.
"Me quisieron estafar y este chismecito se puso bueno porque incluye una madre desesperada, un niño desaparecido, cheques falsos y como cinco personas organizadas solamente para estafar", explicó el testimonio audiovisual del creador de contenido.
La secuencia de los hechos comenzó cuando una mujer de edad avanzada abordó al creador de contenido para solicitarle orientación hacia una avenida. Ante la disposición de la víctima para buscar la dirección en su teléfono celular, una segunda participante se integró a la conversación bajo el pretexto de defender a la transeúnte, introduciendo el tema de un cheque por cambiar por un monto aproximado de 10 mil pesos en una institución bancaria.
Acciones de la autoridad y recomendaciones para prevenir fraudes
Según la narrativa de los involucrados, la mujer aseguró no contar con identificación oficial por haberla dejado con su hijo, a quien supuestamente había abandonado al otro lado de la calle. Tras simular la pérdida del menor (a quien describieron con una prenda de color verde), la agresora propuso entregar el documento bancario a cambio de efectivo o del teléfono celular del transeúnte mientras localizaba al niño.
Al percatarse del engaño, el usuario sugirió solicitar ayuda inmediata a una patrulla para acudir a las dependencias oficiales, provocando la huida de las participantes:
- La red utiliza señas de vulnerabilidad y peticiones de orientación geográfica para detener el paso de los peatones.
- Una segunda persona interviene para generar un entorno de presión psicológica y validar la historia.
- Exhiben cheques por sumas elevadas exigiendo una fracción en efectivo o artículos de valor como garantía temporal.
- Una tercera célula simula la pérdida de un menor de edad para acelerar la toma de decisiones de la víctima.
De acuerdo con las recomendaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC) respecto a la prevención de delitos en vía pública, los grupos dedicados al fraude suelen operar en pequeños grupos continuos sobre el mismo corredor peatonal.
Instantes después de que el joven confrontó a las dos primeras participantes notificándoles que contactaría a las fuerzas de seguridad, una tercera mujer acompañada por un menor con la descripción previa intentó abordarlo utilizando exactamente la misma pregunta sobre la ubicación geográfica.
El creador de contenido encaró a las agresoras en la vía pública y procedió a la difusión del metraje para alertar a la ciudadanía y evitar que la población caiga en este tipo de manipulación social.