CIUDAD DE MÉXICO, enero 20 (EL UNIVERSAL).- Expertos en telecomunicaciones, protección de datos personales y seguridad señalaron que con el registro obligatorio en Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Panaut) que estableció el actual gobierno, se crea "un nuevo mercado criminal" con una nueva modalidad de robo de identidad y la venta de chips a nombre de terceras personas, lo cual puede llevar a la cárcel a inocentes.
Luego de que EL UNIVERSAL publicó un reportaje donde se evidencia que vendedores en redes sociales ofrecen en 27 pesos chips de líneas de teléfonos celulares que ya están registrados y listos para usarse tras la nueva disposición obligatoria del gobierno federal, los expertos calificaron de "muy grave" esta situación que dejan en la indefensión a millones de usuarios y mantiene en la impunidad a los delincuentes.
Gerardo Soria Gutiérrez, presidente del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET), dijo que es muy grave lo que está ocurriendo con este padrón y el nuevo "mercado criminal" que han creado con la reforma de la 4T y de Morena, "lo cual advertimos desde que se discutió la reforma y en donde no nos hicieron caso los senadores en las audiencias".
En entrevista con EL UNIVERSAL recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya determinó en dos ocasiones que este padrón es inconstitucional, pero aun así se promovió desde el Ejecutivo Federal y con la mayoría oficialista su creación, como es evidente solo beneficia a los criminales.
"Ningún delincuente va a ir a registrar su cara, su CURP, su credencial del INE, su pasaporte para tener un chip telefónico. Eso es evidente. El padrón no reducirá la extorsión y otros delitos y más bien expone a millones de mexicanos a que sus datos sean usados para obtener chips por parte del crimen, sobre todo porque en varias ocasiones los bancos de datos personales del gobierno ya han sido robados, vulnerados", apuntó.
Abraham Serrano, consultor internacional de seguridad y defensa especializado en geoestrategia e inteligencia y derechos humanos, dijo que es "muy delicado, muy grave" lo que está ocurriendo con el registro de chips y el mercado negro que ya se creó ante una reforma que no tuvo "candados" suficientes para proteger los datos de los usuarios de telefonía.
Coincidió en que esto ya generó un "mercado criminal" donde es evidente que la delincuencia se adelantó a las reformas aprobadas el año pasado y ya cuenta con chips para seguir extorsionando, secuestrando y cometiendo diversos delitos, sin necesidad de dar sus datos personales, su identidad.