Ciudad de México.- Mariana Martínez, mexicana de 47 años, intentó cruzar el desierto de Arizona para llegar a Estados Unidos. Su historia no se cuenta en las estadísticas de las remesas que enorgullecen al gobierno federal. Mariana murió el 11 de junio de 2022 antes de enviar los primeros dólares.
Guadalupe, su hermana mayor, viajó del municipio de Chilcuautla a Pachuca, en Hidalgo, para identificar el cuerpo. Le mostraron la última foto de Mariana: “Estaba bajo un árbol en el desierto, acostadita. Le hizo falta agua”, cuenta. En medio del dolor, otra noticia: para repatriar el cuerpo necesitaba 80 mil pesos.
Aunque el gobierno mexicano, por medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), tiene un presupuesto para la repatriación, el apoyo que se brinda a las familias regularmente no cubre la totalidad de los gastos. Ofrece un máximo de mil 800 dólares (34 mil pesos) siempre que los familiares acrediten insolvencia económica y demuestren el parentesco, según las Normas para la Ejecución del Programa de Protección Consular. En casos extremos aprueban un monto mayor. A veces el apoyo no se otorga.
La opción más económica para una repatriación ronda los 4 mil dólares, pero los gastos pueden extenderse hasta los 16 mil, calculan activistas. Los costos varían no sólo por las características de los servicios funerarios, sino por la disponibilidad de vuelos para realizar los traslados. Esta cantidad no incluye los ritos fúnebres que se hacen en México.
Entre 2012 y 2022 se erogó un presupuesto de 41.8 millones de dólares (781 millones de pesos) para este fin, según informó la SRE vía transparencia.
En ese mismo periodo se repatriaron desde Estados Unidos los restos de 57 mil 45 personas. Sin embargo, los recursos para ello han descendido drásticamente. En 2012 se erogaron 5 millones de dólares, mientras que en 2022 sólo 2.5 millones, 50% menos. Esto no significa que el número de migrantes fallecidos se haya reducido, por el contrario. Los años previos al Covid se repatriaron un promedio de 4 mil 717 cuerpos anualmente, mientras que los primeros años de la pandemia la cifra se incrementó a 7 mil.
En la última década, las remesas de los migrantes mexicanos han crecido 136%. En 2012, el Banco de México reportó un ingreso de 22 mil millones de dólares. Para 2022, con corte a noviembre, esta cifra se elevó hasta los 53 mil millones de dólares.