Una reunión convocada en redes sociales para congregar a integrantes de la comunidad "therian" terminó con más espectadores que participantes en las Islas de Ciudad Universitaria, en la Universidad Nacional Autónoma de México(UNAM).
¿Qué es la comunidad therian y quiénes participaron?
La cita estaba programada para las 14:00 horas de este viernes 20 de febrero, pero media hora después apenas comenzaban a llegar algunos de los jóvenes que promovieron el encuentro. Colocaron un cartel de bienvenida; sin embargo, los supuestos asistentes brillaron por su ausencia.
Jesús Alberto fue el único que se presentó y se identificó como "therian", una tendencia viral en redes sociales en la que personas dicen sentirse identificadas espiritualmente con un animal.
"Yo me considero un French Poodle, porque tenía antes uno, pero no tenía el suficiente dinero para mantenerlo y mi familia lo regaló. Hace como dos semanas, para recordarlo, empecé a ver lo de los ´therian´ y desde ahora también soy", explicó el joven comerciante.
Aseguró que, cuando su familia no se da cuenta, come croquetas del plato de sus gatos y que cada noche sale dos horas al parque "a caminar y oler a los perros", aunque después regresa a su casa "como humano".
Mientras tanto, decenas de estudiantes llegaron al lugar movidos por la curiosidad que ha generado esta tendencia en las últimas semanas.
Reacciones y objetivos de la reunión en la UNAM
Levy, estudiante de Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y uno de los organizadores, explicó que la intención era crear un espacio seguro.
"Comencé con un amigo, empezamos a hacer esto por curiosidad para conocer a los ´therians´, pero vimos que había mucha violencia y mucho ´hate´. Queremos lo contrario: un espacio de libre expresión y de libre identificación para que se sientan seguros", señaló.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue cuando Emanuel, estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, realizó un performance improvisado actuando como gato.
"Aclaro que yo no me identifico con ellos, pero sí los apoyo. Cada quien sus creencias. Creo que merecen respeto siempre y cuando no se rebasen ciertos límites", dijo.
Otros asistentes, como Edson, estudiante de Arquitectura, coincidieron en que el fenómeno es polémico, pero consideraron que debe prevalecer el respeto.
"Es muy fácil opinar desde una pantalla y es repudiable el odio que se les tiene", comentó.
Al final, la reunión dejó más preguntas que respuestas sobre el alcance real de esta comunidad fuera de redes sociales, donde su presencia aparenta ser mayor que en la vida cotidiana.