Prevención de inundaciones en Ejidal San Isidro

Testimonios de residentes sobre prevención de desastres naturales

Ante el inicio de lluvias, vecinos de la colonia Ejidal San Isidro piden a las autoridades de gobierno les ayuden a volver a colocar costales de arena en la entrada de las calles para evitar que, en caso de un desbordamiento de la presa El Ángulo, el agua entre a sus viviendas y pierdan sus bienes.

"Yo las dos veces que se desbordó, ya lo perdí todo. La sala, cocina, comedor. Todo perdí. Lo único que me obsequiaron fue un refrigerador y una colchoneta", señaló la señora Patricia, vecina de la calle Arboledas.

En entrevista, explicó que también es necesario se realice el desazolve de las coladeras porque el lodo las tapa y en una emergencia, como la que ya vivió en dos ocasiones, el agua busca cauce y brota por el excusado. "Dentro de mi casa el agua me llegaba a la cintura. Y unos soldados fueron los únicos que se acercaron conmigo y mi esposo para al otro día regalarnos una despensa", recordó.

Las casas de la calle Galeana también se encuentran en zona de riesgo, puntualizó, donde el agua se anega a raíz del taponamiento de las coladeras provocado tanto por desechos como por el lodo que es arrastrado del cerro del Ejido de San Martín Tepetlixpan.

La señora Juanita, comerciante en la calle Quetzal, sostuvo que el agua, cuando el embalse se desbordó en el 2017, corrió con fuerza por la vialidad, ingresando a las casas y dañando los muebles. "Sálganse de sus casas, llévense sus papeles, es lo que escuchamos cuando ya está en riesgo de desbordarse la presa. Así nos avisan con los radios de las patrullas o las camionetas de Protección Civil. Y lo que pasa es que la gente no se quiere salir para no dejar sus hogares solos. Es el miedo que tenemos cada año o al menos ahorita que ya volvió a llover", reconoció Juanita, al tiempo de manifestar que hay quienes pedían que lloviera ante la escasez de agua y en otros lados, como en Ejidal San Isidro, esperan que no llueva.

En la calle Recursos Hidráulicos hay al menos diez casas que se ubican en la orilla de la cortina de la presa, donde hace tres años el gobierno municipal y estatal realizaron trabajos para darle mantenimiento a las fracturas localizadas, informó Lucero, quien vive en la referida calle.