Ciudad de México.- Pulpa de jaiba, lomo de marlín, mejillones, bacalao, almejas, entre otros, son algunos de los alimentos que se compraron el año pasado para abastecer el comedor de los trabajadores de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
En la licitación CIP/SCJN/ DGRM/001/2025, el Máximo Tribunal de Justicia justificó la adquisición al afirmar que la ausencia de un comedor institucional podría ocasionar que los trabajadores consuman alimento en la vía pública y corran el riesgo de contraer enfermedades gastrointestinales e intoxicarse, y con esto, indican, ausentarse por enfermedad, lo que afectaría las actividades jurídicas y administrativas.
El contrato fue adjudicado al empresario Miguel Zúñiga Ruiz por un monto máximo de hasta 3 millones 170 mil 34.60 pesos.
La Dirección General de Recursos Materiales dijo que “el abastecimiento de materia prima para la preparación de alimentos en los comedores institucionales de la SCJN, específicamente el comedor Mariano Otero y el comedor 5 de Febrero, así como para el CENDI de los hijos de los trabajadores, es un elemento esencial que contribuye directamente a la salud, el bienestar y con ello la eficiencia del personal que labora en este Alto Tribunal”.
Se justificó que la falta de insumos para la elaboración de los menús podría derivar en una serie de problemáticas que afectarían tanto el desempeño individual como el funcionamiento institucional.
En la página 40 del anexo se detalla que entre los productos que se deberían entregar debe haber almeja chirla, anillos de calamar, atún en lomo, bacalao, calamar picado, pulpa de jaiba limpia, lomo de marlín en cubos, mejillón y surimi.
También se debería entregar pechuga, muslo, bistec, fajitas de pollo, así como diversos quesos como mozzarella, parmesano, canasto, doble crema y manchego, entre otros productos.
Además, y pese a que son productos con altos niveles de azúcar, la Corte solicitó la entrega de pequeñas bolsas de golosinas como Panditas, Snickers, Milky Way, Krankys, Mamuts, Bubulubus, Miguelitos, así como paletas Tutsi Pop.
Ningún producto deberá tener indicios de descomposición tanto en su apariencia física como en su aroma y que todos los productos deberán ser manejados con el debido cuidado, y que no se recibirán golpeados, maltratados o derramados, además de que las latas deberán estar limpias, con las etiquetas originales, sin evidencia de óxido y no deberán estar golpeadas, abolladas ni rayadas.