SCOUTS en San Luis POTOSÍ

El conocido movimiento Scout, se fundó oficialmente en 1908, pero su ideología y objetivos aparecieron mucho antes en la imaginación y experiencias de Robert Baden- Powell, un joven estudiante inglés que prefería explorar y refugiarse en los bosques cercanos a su escuela, en lugar de atender las aburridas clases de la educación británica imperial de la época. En vacaciones el aventurero Robert navegaba un velero con sus hermanos, y a los 19 años entro a la vida militar con la ilusión de viajar y vivir aventuras. 

Ya graduado, fue comisionado en la India y luego a África del Sur en 1884.  En esas tierras exóticas aprendió las costumbres de tribus en sus ambientes naturales, así como habilidades, actitud y equipo mínimo necesario para viajar y adaptarse a diferentes territorios silvestres. Parte de la función de un oficial era la exploración como Scout militar, requería ser muy observador y hábil para adaptar estrategias y tácticas a las condiciones del terreno. En 1899, durante la guerra de Inglaterra y los Boers holandeses, Baden Powell estuvo a cargo de la exitosa defensa de Mafekin, un poblado ferroviario en Sudáfrica. Tras regresar como héroe a Inglaterra, comento que su estrategia fue la disuasión y el “bluff”, aparentar ser un gran ejercito dentro de la ciudad; con constantes ruidos, luces y simulados desfiles de tropas apantallando al enemigo para que nunca se decidiera a atacar. Y fueron los niños y jóvenes quienes hicieron la mayor parte del trabajo, entusiastas, disciplinados, responsables y valientes desempeñando tareas de observación y exploración táctica, en condiciones difíciles y peligrosas.


Por esta feliz experiencia, Baden Powell sugirió formar grupos de jóvenes Scouts, exploradores civiles, sin objetivo militar; muy por el contrario, con fines formativos y educacionales, pues los niños poseen curiosidad y aptitudes innatas para aprender de la vida silvestre y la exploración lo cual les formaba carácter, responsabilidad y liderazgo. Él consideraba además que los niños y adolescentes de las ciudades industriales, merecían la oportunidad de conocer la naturaleza silvestre; aprender a valorarla, disfrutarla y protegerla. 

Para explicar bien cómo debía funcionar esto del Escultismo, Robert B.P. escribió el libro “Escultismo Para Muchachos”. Un manual práctico sobre hábitos de salud, higiene y ejercicio personal, orientación, primeros auxilios, ciencias naturales básicas y de cómo entender la naturaleza y hallarse bien en ella; explorándola y conociéndola (Muy diferente a la búsqueda de solo comodidad y paisajes espectaculares del turismo actual). El libro se ilustraba con dibujos realizados por el mismo B.P. de como imaginaba el uniforme, actitudes y actividades. En los Scouts se pretende que un joven aprenda habilidades de campo, disciplina, liderazgo y de paso se conozca un poco mejor. 

Recuerdo la primera vez que asistí a una fogata Scout, en el Salesiano, tenía una bicimoto Carabela y era aspirante a hippie, como en la película “Busco mi destino” (Easy rider) para recorrer los caminos del “México Desconocido”. No obstante, fue con los Scouts como encontré aventuras reales y educativas en los juegos, campamentos y duras excursiones con amigos inolvidables. Los primeros contactos con la naturaleza, son muy importantes para un niño, pues conocerla y tratar de entenderla define su futura relación con el mundo. 


? Busto de Lord Robert Baden-Powell, fundador de los Scouts, en el Parque Tangamanga 1, punto de reunión las tardes de sábado, en la Ciudad de San Luis Potosí. 

Con los años y la biología, me entere que el olor del fuego, las puestas de Sol, los bosques y montañas pueden despertar en el inconsciente recuerdos de sentimientos de tribus ancestrales, cuando en las noches se contaban leyendas e historias… y solo teníamos a parientes y amigos de nuestra tribu para cuidarnos de las fieras y demás monstruos que acechaban en nuestro mundo primitivo.  

Apenas hace unas décadas nuestro país era diferente, los bosques no eran peligrosos si se hacía lo correcto y la ecología no había sido tan devastada como ahora; podía uno acampar donde quisiera, lo peor que podía pasar era que le salieran a uno perros ladrando que se espantaban con los bordones o que el dueño del lugar temiera la invasión de su predio, pero al ver que éramos chamacos, al final nos dejaba. No ocurrían las terribles cosas actuales. 


? Este libro enseña actitudes, comportamientos y habilidades para vivir en la naturaleza y ha cambiado la vida de millones de jóvenes en todo el mundo.

 


? Los principios que todo Scout promete obedecer. Un verdadero decálogo de virtudes para la vida. 

Considero que la tarea principal de un Scout debe ser adquirir hábitos de higiene y salud, aprender a vivir bien en el bosque, conocer la vida silvestre, acampar, sin las superfluas comodidades de la urbe, sin más tecnología que la necesaria, nos hace sentirnos independientes y seguros, con la certeza de poder alcanzar cualquier meta en la vida si nos lo proponemos.

Pienso que las buenas acciones u obras sociales, no son el objetivo final de ser Scout, son una consecuencia. En ocasiones observo que a los Scouts se les incorporan a servicios sociales, efectuando buenas acciones que más bien corresponden a instituciones de gobierno bien presupuestadas.

Los Scouts, como usuarios y visitantes asiduos de las áreas naturales deberían también opinar y vigilar el estado de las mismas. Las Áreas Naturales son patrimonio de todos los mexicanos, no debemos abandonarlas, la naturaleza en ellas es muy valiosa y psicológicamente influye en el bienestar de quien la conoce. 

Para acercarse a los Scouts en SLP: puede preguntar en cualquier reunión de las que normalmente se llevan a cabo los sábados por la tarde en los parques Tangamanga y Morales. O consultar la página: Scouts de México, donde encontraran las ubicaciones de cada Grupo Scout en la República Mexicana.