Tapachula, Chis.- Migrantes latinos se suturaron los labios, se crucificaron y encadenaron afuera de la 36 Zona Militar —donde el presidente Andrés Manuel López Obrador ofrecía su conferencia de prensa matutina—, para demandar la entrega de visas humanitarias que les permitan continuar su viaje a Estados Unidos.
Un contingente de más de 300 migrantes de Venezuela, Cuba, Colombia, Nicaragua, Honduras y El Salvador marcharon hasta ahí, donde una veintena de hombres y mujeres se suturaron los labios, mientras que menores se crucificaron y encadenaron.
Los extranjeros exigieron la entrega de documentos para desplazarse, que se investigue la venta de permisos migratorios en el interior de la oficina de regulación del INM, y que los agentes no les rompan sus visas humanitarias cuando transitan por territorio nacional.
Portando cruces y pancartas, hombres, mujeres con sus hijos, y adultos mayores pedían en una sola voz que fueran liberados de Tapachula, que “la han convertido en una cárcel migratoria”. “¡Libertad, libertad!”, “¡si es buen Presidente, que atienda a su gente!”, “¡sal a dialogar con nosotros, Andrés Manuel!”, gritaban los migrantes acompañados por Irineo Mujica, líder de Pueblos Unidos Migrantes.
El migrante de Guatemala Eddie Raúl explicó que esta marcha busca “tocar el corazón” de López Obrador, para que se dé cuenta que los migrantes son, en su mayoría, familias que buscan un futuro mejor.
Ante la protesta, Héctor Martínez Castuera, director general de Coordinación de Oficinas de Representación del INM, llegó a dialogar con los extranjeros, a quienes ofreció entregar sus documentos migratorios.