Ciudad de México.- La Operación Enjambre se ha consolidado como el golpe más contundente de la administración federal contra la infiltración criminal en las alcaldías del país.
Con un corte oficial al 8 de septiembre de 2026, la estrategia coordinada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, registra la captura de 111 personas, varias de ellas presidentes municipales y funcionarios de todas las fuerzas políticas del país, desde el partido oficialista hasta la oposición.
A la fecha, 14 presidentes y expresidentes municipales han sido vinculados a proceso o encarcelados: seis de ellos de la coalición PRI-PAN-PRD, cuatro del bloque oficialista Morena-PT-PVEM, tres de Movimiento Ciudadano (MC), y un alcalde capturado que pertenecía a un partido local.
Recientemente, a través de una tarjeta informativa, las instituciones que integran el gabinete de seguridad sostuvieron que la política de Operación Enjambre es “cero impunidad”, para detener a toda persona involucrada en actividades delictivas, sin importar el cargo público ni afiliación partidista.
Aunque el operativo se ha centrado en 10 estados, los funcionarios ligados a temas de corrupción, narcotráfico y crimen organizado provienen de tres entidades: Estado de México (cuatro casos), Puebla (cuatro) y Morelos (cuatro).
Además de alcaldes y exalcaldes, la Operación Enjambre ha desmantelado los brazos operativos de diversas alcaldías con presuntos nexos con el crimen.
De los 111 detenidos, 91% corresponden a mandos de seguridad pública, directores y policías que operaban como facilitadores de la delincuencia.