Se tatúan para ser identificados

Las Rastreadoras de El Fuerte han puesto en marcha una dinámica haciendo un expediente de ellas mismas

CIUDAD DE MÉXICO.- Durante una reunión de trabajo de personas que buscan a sus familiares desaparecidos en Sonora, surgió una dinámica: tomaron plastilina y la colocaron sobre los dientes para poder hacer un molde de su dentadura con ayuda de yeso. En papel apuntaron los detalles de los dientes; después enlistaron características de su cuerpo, como señas particulares o tatuajes. “Decidí tatuarme porque yo no tengo ninguna cicatriz o una marca con la cual me pudieran identificar si me llega a pasar algo”, cuenta Maritere Valadez Kinijara.

El tatuaje que está en la piel de la mujer sonorense es un atrapasueños con cuatro plumas y una rosa. La rosa por su madre y las cuatro plumas por sus hijos.

Las Rastreadoras de El Fuerte hicieron un expediente de ellas mismas. Entre sus compañeras realizaron actividades de reconocimiento y esa estrategia se implementó para que las familias fueran más detalladas en los expedientes de sus desaparecidos y que esto ayude a su localización.

En 2018 las rastreadoras obtuvieron información sobre el paradero de los restos de una de las personas que buscaban; se encontraba en una funeraria de Guaymas, Sonora que prestaba sus servicios como Servicio Médico Forense (Semefo).

El cuerpo del joven tenía tatuajes en piernas, brazos y espalda, pero los mantuvo ocultos porque su religión no se lo permitía, pocos sabían de ellos. A falta de esos detalles, la familia no hallaba el cuerpo.

“La esposa, al llegar, comentó todos los tatuajes que él tenía. Cuando hablamos con un encargado de la funeraria él nos ayudó a buscar cuerpo por cuerpo, pero la sorpresa fue que los cadáveres estaban pegados unos con otros por la falta de refrigeración y de espacio”.