En los dispositivos Android, se debe ingresar a "Ajustes", después seleccionar "Seguridad y emergencia" y buscar la opción "Alerta de sismo" para comprobar que se encuentre activada.
El nombre de algunas funciones puede cambiar dependiendo del fabricante y de la versión del sistema operativo, por lo que también es importante mantener actualizado el equipo.
En el caso de los teléfonos iPhone, el proceso comienza al ingresar a "Configuración". Posteriormente se debe entrar en "Notificaciones" y desplazarse hasta la parte inferior de la pantalla.
Ahí aparecerá el apartado de "alertas gubernamentales", donde deberán mantenerse activadas las opciones disponibles.
Las personas que quieran formar parte del Segundo Simulacro Nacional 2026 pueden registrar sus viviendas, escuelas, centros de trabajo o espacios comunitarios en la plataforma oficial habilitada para el ejercicio.
El registro se realiza en el sitio del simulacro, la cual es la plataforma oficial del Segundo Simulacro Nacional 2026.
Una vez terminado el ejercicio, los participantes podrán descargar de manera gratuita su constancia de participación.
El ejercicio no tendrá un único escenario para todo México. Las autoridades plantearon cinco hipótesis regionales de sismo, tomando en cuenta las características y riesgos de distintas zonas del país.
Para la Zona Centro se plantea un movimiento de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla. En la Zona Noroeste, el escenario será de magnitud 7.1, con epicentro en Mexicali, Baja California.
En la Zona Noreste se contempla una hipótesis de magnitud 5.2 con epicentro en Allende, Nuevo León. Mientras tanto, para la Península de Yucatán se plantea un sismo de magnitud 7.0 frente a Cabo Catoche, en la zona de Quintana Roo y Yucatán.
El quinto escenario corresponde al Golfo de Tehuantepec, donde se plantea un movimiento de magnitud 7.6 cerca de Tonalá, Chiapas.
La hipótesis que contempla un sismo de magnitud 7.7 en Puebla tiene especial relevancia debido a sus posibles efectos en la Ciudad de México.
Laura Velázquez explicó que se trata de un escenario físicamente posible relacionado con la interacción de la placa de Cocos.
Esto se debe, entre otros factores, a la amplificación de las ondas sísmicas en los suelos blandos de la Ciudad de México, así como al menor tiempo de anticipación que podría existir entre la detección del movimiento y la llegada de las ondas sísmicas.