El primer caso que causó consternación ocurrió en el municipio de Ixtacamaxtitlán, ubicado en la Sierra Norte de Puebla, donde aparecieron los cuerpos de tres mujeres, los cuales presentaban algún grado de descomposición.
Las investigaciones determinaron que se trataba de Félix de 42 años, así como sus hijas Johana María de 20 años y Yeraldine de 10 años, las cuales habían sido reportadas como desaparecidas desde el pasado 4 de marzo, cuando sujetos armados las sacaron por la fuerza de su vivienda del municipio de Coyuaco.
En tanto, un hombre y sus dos hijos menores de edad fueron asesinados a tiros la tarde de ayer en los límites de los municipios de General Felipe Ángeles y Quecholac, ubicados en la región central del estado de Puebla.
El triple homicidio ocurrió cerca de una pista donde se realizaban carreras de caballos, donde se registró una intensa movilización policial. Las víctimas fueron identificadas como Jorge de 35 años y sus dos hijos de 11 y 9 años, en un ataque a balazos.
En los primeros dos meses del año, se han registrado en el estado de Puebla un total de 119 asesinatos, según el recuento oficial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del gobierno federal. Se trata de casi dos homicidios al día en promedio en territorio poblano.
El estado de Puebla sufre, desde hace un par de años, los estertores de la violencia relacionada con la operación de bandas de narcomenudistas y de huachicol; en la zona metropolitana de la ciudad de Puebla se registran constantes asesinatos individuales y la aparición de cuerpos por distintos municipios.
Los hechos de violencia extrema en Puebla -como masacres, mutilaciones, descuartizamientos, calcinamientos, torturas y asesinatos de infantes- registraron un incremento durante el año pasado (2025), según documentó la organización civil Causa en Común.