El senador de Morena Saúl Monreal respaldó que la designación sea producto de un acuerdo entre las bancadas y reconoció que el relevo también abre la posibilidad de revisar las facultades otorgadas a la presidencia del INE.
"Si sale consensuado, es lo ideal que todas las fuerzas políticas, al menos en la Cámara de Diputados, tengan el aval de quien sea el designado", expresó.
Por su parte el también morenista Gerardo Fernández Noroña consideró que una elección por unanimidad enviaría un mensaje positivo sobre la capacidad de los partidos para encontrar un perfil que garantice imparcialidad.
Sin embargo, precisó que de no alcanzarse ese acuerdo la designación puede realizarse mediante la mayoría calificada de dos terceras partes prevista en la legislación.
La vicecoordinadora del PT, Geovanna Bañuelos, también llamó a construir consensos e involucrar a instituciones académicas en la propuesta de perfiles con experiencia, trayectoria y conocimientos electorales.
Advirtió que la próxima presidencia enfrentará una responsabilidad de gran magnitud, ante la disputa de más de 19 mil cargos durante el proceso electoral de 2027, cifra que mencionó al destacar la importancia de la designación.
En tanto, el coordinador del PRI, Manuel Añorve, exigió que la persona elegida sea independiente del gobierno y no reciba instrucciones de ninguna fuerza política.
Aunque consideró deseable alcanzar un consenso, manifestó su preocupación por la posibilidad de que Morena y sus aliados impulsen un perfil cercano al oficialismo.
El priista también planteó revisar las facultades de la presidencia del INE y recuperar decisiones colegiadas en materia administrativa.