WASHINGTON (AP) — Los republicanos del Senado abandonaron abruptamente Washington el jueves sin votar sobre un proyecto de aproximadamente 70.000 millones de dólares para financiar a las agencias de control migratorio, frustrados con la Casa Blanca y estancados sobre si intentar bloquear un nuevo fondo de acuerdo de 1.776 millones de dólares para compensar a aliados del presidente Donald Trump que creen haber sido perseguidos políticamente.
Los republicanos ya habían renunciado a parte del proyecto que proporcionaba 1.000 millones de dólares en dinero para seguridad del complejo de la Casa Blanca y el salón de baile de Trump, ante las críticas de miembros de su propio partido. Pero el acuerdo anunciado por el Departamento de Justicia esta semana generó aún más preguntas, impulsando un esfuerzo para limitar la cantidad de dinero de los contribuyentes que, como algunos temen, podrían ir a manos de simpatizantes de Trump que lastimaron a agentes del orden durante el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021.
Una tensa reunión con el secretario de Justicia interino
Una tensa reunión sostenida el jueves por la mañana con el secretario de Justicia interino Todd Blanche para analizar el acuerdo no hizo más que aumentar la frustración entre los senadores. Poco después de que terminó, los líderes republicanos anunciaron que no votarían la medida de control migratorio hasta que regresaran del receso por el Día de los Caídos, la semana del 1 de junio, que era el plazo que Trump impuso para que la aprobaran.
Blanche "apreció la profundidad del sentimiento" entre los senadores republicanos, dijo después el líder de la mayoría del Senado, John Thune, mientras un número creciente de ellos se pronunciaba contra la idea.
El exlíder republicano, el senador de Kentucky Mitch McConnell, calificó el acuerdo de "absolutamente estúpido, moralmente incorrecto".
"¿El principal funcionario de aplicación de la ley del país pide un fondo discrecional para pagarle a gente que agrede a policías?", dijo McConnell en una declaración posterior.
Tensiones con la Casa Blanca y fractura republicana
La carrera de último minuto se produce tras las críticas de los demócratas a los republicanos por intentar financiar el salón de baile de Trump cuando los votantes están preocupados por problemas de asequibilidad y mientras algunos legisladores republicanos se muestran cada vez más frustrados con Trump.
Varios senadores republicanos se han pronunciado contra el acuerdo del Departamento de Justicia anunciado esta semana, y muchos se molestaron por el respaldo del presidente el martes al fiscal general de Texas, Ken Paxton, en la segunda vuelta de las primarias del partido, que se realizará la próxima semana contra el senador John Cornyn.
Crecientes tensiones con la Casa Blanca descarrilan el proyecto
Ambas partes han reconocido las tensiones. Thune dijo el jueves que la Casa Blanca debió haber consultado al Congreso antes de anunciar el acuerdo, lo que, según él, hizo que "todo fuera mucho más difícil de lo que debería ser". El respaldo de Trump al oponente de Cornyn también complicó las cosas, dijo.
"Creo que es difícil separar cualquier cosa que ocurra aquí de lo que sucede en el ambiente político que nos rodea", dijo Thune a los periodistas. "Hay un componente político en todo lo que hacemos aquí".
Trump arremetió el miércoles contra el Senado en una publicación en redes sociales, donde instó a los republicanos a despedir a la parlamentaria del Senado, Elizabeth MacDonough, quien dijo el fin de semana que varias partes de la propuesta de seguridad de 1.000 millones de dólares para la Casa Blanca no calificaban para el proyecto de ley del ICE y la Patrulla Fronteriza. Trump también renovó sus llamados para que el Senado apruebe la Ley SAVE, un proyecto republicano que exigiría a los votantes que demuestren que son ciudadanos estadounidenses, y para poner fin al obstruccionismo en el Senado.
Los republicanos necesitan "ponerse listos y duros", expresó Trump, o "¡todos estarán buscando trabajo mucho antes de lo que creían!".
Aunque han sido leales a Trump en la mayoría de los temas, los republicanos del Senado se han resistido a sus reiterados llamados para eliminar el obstruccionismo, que crea un umbral de 60 votos para la mayoría de los proyectos en el Senado.
El jueves en la Casa Blanca, cuando se le preguntó si estaba perdiendo el control del Senado, Trump respondió: "De verdad que no lo sé. Puedo decirles: yo solo hago lo que está bien".
Sobre la creciente fractura republicana pesa el sorpresivo respaldo de Trump a Paxton. Esa intervención hizo que los senadores republicanos manifiesten su furia en privado, al considerar que podría costarles la mayoría en noviembre, ya que ven a Cornyn, el titular, como el candidato más fuerte.
Posibles parámetros para el fondo de acuerdo de Trump
El fondo contra el uso de instituciones gubernamentales como armas, conocido en inglés como "anti-weaponization", que forma parte de un acuerdo que resuelve la demanda de Trump contra el Servicio de Rentas Internas (IRS) por la filtración de sus declaraciones fiscales, se convirtió inesperadamente en una de las principales complicaciones del proyecto cuando los demócratas anunciaron que forzarían votaciones para bloquearlo o imponerle restricciones.
Los demócratas tienen una oportunidad porque los republicanos intentan aprobar el proyecto de ley de control migratorio mediante un proceso presupuestario que permite una larga serie de votaciones sobre enmiendas. Las enmiendas demócratas bloquearían el fondo por completo o prohibirían cualquier pago a simpatizantes de Trump que lastimaron a agentes del orden el 6 de enero de 2021.
"La única manera de que los republicanos salgan de este atolladero es dejar de respaldar el fondo discrecional, dejar de impulsar el salón de baile y, tan pronto como regresemos, unirse a los demócratas para luchar por bajar los costos que los estadounidenses pagan en atención médica, en vivienda, en energía, en tantas otras cosas", dijo el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, después de que los senadores se fueron de la ciudad.
Cuando quedó claro que las enmiendas demócratas podrían aprobarse, los republicanos comenzaron a discutir sus propias incorporaciones de último minuto para evitarlo —una idea que parecía tener apoyo en la conferencia republicana pero que podría amenazar el respaldo final del proyecto en la Cámara de Representantes o hacer más probable un veto presidencial.
"Creo que hay limitaciones razonables que se le pueden imponer", dijo el senador republicano por Florida Rick Scott, uno de los principales aliados de Trump en el Senado.
Se debilita la solicitud del Servicio Secreto
Según la solicitud del Servicio Secreto, unos 220 millones de dólares financiarían mejoras de seguridad relacionadas con el salón de baile. El resto se destinaría a un nuevo centro de control para visitantes, capacitación y otras medidas de seguridad.
Una vez que quedó claro que los republicanos abandonarían esa propuesta, Trump dijo el jueves a los periodistas en la Casa Blanca que "no necesito dinero para el salón de baile", que originalmente se pagaría con fondos privados, según sus declaraciones. Aun así, si el Congreso no aprueba la solicitud, dijo, la Casa Blanca "no será un lugar muy seguro".
El senador republicano por Carolina del Norte Thom Tillis, señaló que el esfuerzo por añadir el paquete de seguridad al proyecto fue una "mala idea". El proyecto no debió incluir las otras mejoras de seguridad, sostuvo, "porque simplemente le está dando a todo el mundo el ´salón de baile de 1.000 millones de dólares´".
Lo que permanece en la ley es el dinero para ICE y la Patrulla Fronteriza, que los demócratas han bloqueado durante meses en protesta por la ofensiva del gobierno en materia de control migratorio.
Los demócratas exigieron cambios para las agencias, pero las negociaciones con la Casa Blanca arrojaron pocos avances. Por eso, los republicanos están usando la compleja maniobra presupuestaria llamada reconciliación —el mismo proceso que les permitió aprobar el año pasado el proyecto de ley de recortes de impuestos y de gasto de Trump— para financiar a las agencias hasta el final del mandato del presidente sin ningún apoyo demócrata.
Aun así, la aprobación requiere el visto bueno de la parlamentaria y unidad entre los republicanos.
El senador republicano por Dakota del Sur, Mike Rounds, dijo que la responsabilidad del Senado debería ser centrarse en financiar al ICE y a la Patrulla Fronteriza.
"Cuando otras cosas ajenas se interponen, lo hace más difícil", dijo.