De esta manera, desde julio de 2022, la joven mantenía una relación de confianza con su arrendador; situación que el sujeto aprovechó para poder ejercer violencia sexual y física en su contra, lo que le causó diversas lesiones que derivaron en su muerte.
Tras los hechos, el hombre intentó hacer pasar que la víctima había fallecido a consecuencia de una fuga de gas; sin embargo, las investigaciones recabaron los elementos suficientes en su contra. Durante la audiencia, celebrada el 12 de marzo de este año en los juzgados de Apan, el Ministerio Público acreditó la responsabilidad del imputado, por lo que el tribunal de enjuiciamiento emitió un fallo condenatorio por unanimidad.
De esta manera, la autoridad judicial impuso una pena de 43 años y nueve meses de prisión por el delito de feminicidio.