Apatzingán, Mich.- Leonel Arturo González Vargas sobrevivió al estallido de un explosivo artesanal terrestre sobre el camino rural que comunica a las localidades de El Mirador y El Guayabo, municipio de Apatzingán. Minutos antes, otra persona había sido lesionada en la misma zona al activar por accidente otro explosivo.
A pesar de haber perdido el pie derecho, tener heridas en el izquierdo y presentar lesiones en un ojo, el jornalero de limón, de 38 años, busca ayuda para poder tener una prótesis y reincorporarse lo antes posible al sector laboral, pues es padre de dos adolescentes y necesita el trabajo.
Leonel Arturo González Vargas, de 38 años, conocido como “El Toro”, traía a su cargo una cuadrilla de cortadores que le ayudaban en la pisca del cítrico en las huertas y luego lo llevaban a los empaques.
Cuenta que, a pesar de que es de todos sabido que las áreas rurales están plagadas de explosivos colocados por el crimen organizado, ellos seguían con sus labores por la la necesidad de trabajar y el creer que no les iba a pasar nada.
“Tenía ya más de tres meses que pasaba por donde mismo; iba y venía y estábamos confiados. Uno no se espera lo que le pueda pasar a uno”, relata Leonel.
Recuerda que el pasado 19 de junio, a las 6 de la mañana, transitaba como regularmente lo hacía. “De repente estaba una camioneta ya destrozada y yo me paré como a 200 metros, iba un compañero conmigo. Entonces me paré y le dije que nos fuéramos para atrás [que nos regresáramos], y yo pienso que ya estaba arriba de la mina porque lo único que recuerdo es que prendí la camioneta y se oyó la explosión; la camioneta se levantó como a unos 10 metros de altura”, cuenta Leonel.
Recostado en un sillón de fierro con respaldo y asiento corrido de listones de tela, describe que por su mente sólo pasaba el deseo de salvar su vida, porque desde que vio su pie destrozado, asegura, ya sabía que lo había perdido.
Áreas federales de seguridad dijeron a El Universal que el grupo criminal responsable de colocar ese tipo de explosivos son Los Blancos de Troya y sus socios del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Señalaron que los explosivos también provocaron heridas graves a un elemento militar y a otro campesino, en una brecha ubicada entre El Guayabo y El Alcalde.