Ola de calor: ¿cuánto durará la temporada de altas temperaturas?

El Servicio Meteorológico Nacional confirma que las ondas de calor en México se extienden hasta junio.

CIUDAD DE MÉXICO, abril 28 (EL UNIVERSAL).- México enfrenta una serie de ondas de calor que, de acuerdo con los registros del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se presentan con mayor intensidad durante los meses de abril, mayo y junio.

Temporada de ondas de calor y su duración

Este fenómeno climático, caracterizado por temperaturas que superan los promedios históricos en diversas entidades del país, responde a sistemas de alta presión que impiden la formación de nubes y la dispersión del calor.

De acuerdo con los registros del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la dinámica climática de la región, la temporada de ondas de calor en México termina formalmente en junio.

El descenso de las temperaturas extremas está directamente vinculado al establecimiento de la temporada de lluvias y la llegada de humedad por ciclones tropicales (fenómenos previstos para la segunda quincena de dicho mes), los cuales ayudan a refrescar la masa de aire sobre el territorio nacional.

Recomendaciones y protocolos para mitigar el calor

No obstante, según la World Meteorological Organization (WMO), los meses de abril y mayo se mantienen como el periodo de mayor intensidad térmica debido a la persistencia de sistemas de alta presión que impiden la nubosidad.

Para mitigar los efectos del calor intenso, la World Health Organization (WHO) establece protocolos específicos de autocuidado que permiten al organismo mantener su temperatura interna en niveles seguros. Aquí se detallan las acciones primordiales:

Hidratación constante: El consumo de agua debe ser frecuente, incluso si no se percibe sensación de sed. De acuerdo con la Mayo Clinic, el cuerpo pierde electrolitos esenciales a través de la sudoración, por lo que es vital evitar bebidas con alto contenido de azúcar o cafeína que favorecen la deshidratación.

Protección solar física: Se recomienda el uso de ropa de colores claros, tejidos ligeros (como el algodón) y el empleo de sombreros o sombrillas. La aplicación de protector solar con un factor mínimo de 50 es indispensable para evitar quemaduras dérmicas.

Evitación de horarios críticos: La exposición directa al sol es especialmente peligrosa entre las 11:00 y las 16:00 horas, periodo en el que la radiación ultravioleta alcanza sus niveles más altos.

Ventilación de espacios: Mantener los lugares de trabajo y el hogar ventilados permite la circulación del aire, reduciendo el riesgo de acumulación de calor térmico en interiores.

El golpe de calor es una emergencia médica que ocurre cuando la temperatura corporal sube por encima de los 40°C. Según los manuales de la American Heart Association (AHA), identificar los síntomas a tiempo marca la diferencia entre una recuperación rápida y daños orgánicos permanentes:

1. Reconocimiento de síntomas: Los signos de alarma incluyen piel roja y caliente, pulso rápido, dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas y, en casos graves, pérdida de la conciencia.

2. Enfriamiento inmediato: Si una persona presenta estos síntomas, la primera medida consiste en trasladarla a un lugar fresco y a la sombra. De acuerdo con el Centers for Disease Control and Prevention (CDC), es útil aplicar paños húmedos o agua fría en el cuello, axilas e ingle para bajar la temperatura.

3. Posición de seguridad: Se debe colocar al afectado en posición horizontal con las piernas elevadas para favorecer el retorno sanguíneo al cerebro.

4. Atención profesional: Ante cualquier sospecha de choque térmico, la comunicación con los servicios de emergencia es obligatoria, ya que el paciente puede requerir administración de líquidos por vía intravenosa y monitoreo hospitalario.

La temporada de calor en el territorio nacional suele concluir con la llegada formal de la temporada de lluvias (a mediados de junio), sin embargo, la persistencia de cielos despejados prolonga la sensación térmica extrema.