La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, felicitó al presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tras su victoria en las recientes elecciones, donde asumirá el cargo por cuarta vez. A través de sus redes sociales, Sheinbaum Pardo enfatizó que "ganó el pueblo de Brasil" y celebró la democracia en el país sudamericano.
En una comunicación previa, durante una llamada telefónica en agosto, las líderes discutieron diferentes asuntos, incluyendo los avances en comercio y la colaboración entre Pemex y Petrobras. Sheinbaum reconoció los logros de Lula al frente de Brasil, mencionando un crecimiento económico superior al tres por ciento, una inflación moderada, y una disminución notable del desempleo, así como mejoras en las condiciones de vida de la población brasileña.
La titular del Ejecutivo mexicano subrayó que ambas naciones comparten una visión común de prosperidad y soberanía, abogando por una relación bilateral más sólida que beneficie a México y Brasil. También hizo referencia a que la colaboración entre Pemex y Petrobras se encuentra actualmente en pausa debido a las elecciones en Brasil.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, por su parte, también se unió al reconocimiento, felicitando a Lula da Silva y a la población brasileña por su participación en el proceso electoral. El canciller Roberto Velasco destacó la importancia del vínculo entre México y Brasil y reafirmó el compromiso de cooperación en beneficio de ambos pueblos y del continente latinoamericano.
El partido Morena, que lidera Ariadna Montiel, celebró igualmente la victoria de Lula, resaltando el significado de esta elección como un avance contra la ultraderecha. A través de un comunicado, el partido expresó su apoyo al pueblo brasileño y a Lula, destacando que esa victoria llena de esperanza a América Latina y el mundo. También enfatizó la defensa de los derechos de las mayorías y la importancia de la participación ciudadana en el proceso electoral.
Morena reconoció el esfuerzo de las fuerzas políticas y movimientos sociales que apoyaron a Lula, resaltando que la participación del pueblo en las urnas es fundamental para el futuro de Brasil. En este sentido, el partido advirtió que el mandato expresado en las elecciones debe ser respetado, subrayando que es responsabilidad de Brasil decidir su propio destino, libre de presiones externas.
La victoria de Lula da Silva no solo representa un cambio en la administración de Brasil, sino que también se presenta como una señal de esperanza y resistencia para los movimientos progresistas en América Latina.