San José de Gracia, Mich.- A más de 36 horas de los enfrentamientos y ejecuciones registrados el domingo en San José de Gracia, municipio de Marcos Castellanos, el número de muertos es incierto y los cuerpos de las personas asesinadas no son localizados.
La Fiscalía de Michoacán tiene como principal hipótesis que los cadáveres se los llevaron los mismos atacantes.
Entre las 16:30 y 17:00 horas del domingo se encendieron las alarmas para las autoridades municipales de ese poblado, colindante con Jalisco.
A esa hora recibieron el reporte de que 20 camionetas con hombres armados se dirigían a la cabecera municipal, procedentes de Tizapán el Alto, Jalisco.
“¡Eran un chingo!”, dice un poblador que vio pasar al grupo en su ingreso a San José de Gracia.
El presidente municipal de Marcos Castellanos, Jorge Luis Anguiano Partida (PAN), narra que tras recibir el reporte sobre el convoy los policías locales, por protocolo, se replegaron.
Relata que en ese momento sólo había de turno seis policías y dos patrullas para atender el hecho, lo cual era insuficiente.
Minutos después, recibieron un segundo reporte de que la esquina de las calles Galeana y Reforma estaba cerrada por el grupo armado.
“Entonces, por protocolo, se avisa a los superiores, se repliegan los policías en espera de refuerzos y pues escuchan la refriega, que todo mundo aquí se dio cuenta”, dice el alcalde.
La reconstrucción
El fiscal de Michoacán, Adrián López Solís, señaló que la hipótesis más fuerte del ataque en San José de Gracia es un ajuste de cuentas entre grupos del crimen organizado.
Expuso que el domingo en San José de Gracia era velada en su domicilio la señora Elisa B., madre de Alejandro G., alias El Pelón, quien estaba presente.
Explicó que al velorio arribó un hombre, acompañado de varias personas armadas, quienes asesinaron a Alejandro G., así como, posiblemente, a algunos de sus acompañantes, cuyo número e identidad se ignoran.
Los adversarios de Alejandro G. limpiaron el lugar y presuntamente depositar los cuerpos de las víctimas en camionetas en las que se los llevaron.
López Solís precisó que cuando personal de la fiscalía llegó al lugar no localizó a las víctimas; sin embargo, detectó que el piso estaba recién lavado. Se presume que los cuerpos se los llevó el grupo armado que irrumpió en el velorio, por lo que no tienen número de víctimas.
“Además, se localizó una bolsa que contenía restos de masa encefálica, que se embaló para su análisis, y otra más, que contenía envases de productos de limpieza”, indicó. Reiteró que en el lugar se recolectó una centena de cartuchos percutidos de los calibres .45, 9, 7.62 y 5.56 milímetros.