Hermosillo, Son.- El estado de Sonora pasó en tan solo dos meses de una crisis por sequía severa y extrema, a padecer inundaciones que han obligado a desfogar las presas y han causado la muerte de 13 personas.
Ante el monzón de Norteamérica, que dejó lluvias extraordinarias durante las últimas semanas, las autoridades han activado declaratorias de emergencia y desastre para asistir a miles de familias damnificadas.
De acuerdo con el Monitor de Sequía en México, que cada 15 días publica la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al 15 de junio en Sonora había 29 municipios en sequía severa (D2), y 43 municipios en sequía extrema (D3).
Pero ahora, todos los municipios de Sonora pueden quedar pronto fuera de la sequía, aseveró este lunes a Efe Jesús Antonio Cruz Varela, director general del Organismo Cuenca del Noroeste (OCNO) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Actualmente, las 10 presas están al 55,4 %, un 12 % más que en la misma fecha del 2022, además de que en agosto le ingresaron más de 225 hectómetros o millones de metros cúbicos de agua en un solo día.
Una de las presas que estaban totalmente seca hace un mes es la Abelardo L. Rodríguez, en Hermosillo, que actualmente está al 17,4 % y recibe 1,31 millones de metros cúbicos diarios del desfogue de la presa “El Molinito”, por lo que especialistas estiman que ambos embalses podrían alcanzar su mayor nivel en décadas.
Tan solo en un día, la región Guaymas-Empalme registró precipitaciones pluviales de más de 450 milímetros de agua que generaron inundaciones y el Ejército Mexicano activó el Plan DN3 para asistir a la población civil damnificada, porque más de 1.500 hogares tuvieron pérdidas totales por la inundación.
Además de daños económicos por inundaciones en zonas industriales, comerciales y habitacionales, las lluvias han causado la muerte de al menos 13 personas, incluyendo 5 menores de edad, de las que 12 murieron ahogados y uno por la caída de un rayo.
Pese a la tragedia, Sonora pasó del estrés por déficit hídrico a garantizarse el abasto para irrigar los dos próximos ciclos agrícolas y captar suficiente agua en los pozos y mantos friáticos para el consumo urbano.