Sufren en Oaxaca por falta de agua

Decenas de manantiales se han secado en los últimos 20 años

Oaxaca de Juárez.- “Ahí sólo queda agua verdosa (…) La usamos para sembrar las plantas”, dice uno de los comuneros de San Felipe del Agua sobre uno de las decenas de manantiales que se han secado a lo largo de los últimos 20 años.

Esta comunidad está asentada en las faldas de los cerros que forman parte de la cordillera norte de Oaxaca. Hacia arriba se extienden miles de hectáreas de bosque de pino y encino; hacia abajo hay un rápido crecimiento urbano. Durante décadas, los manantiales de San Felipe del Agua fueron las principales fuentes de agua potable para la ciudad. Ahora, la gran mayoría están secos.

El año pasado la comunidad decidió impedir el paso a personas ajenas a la población, con el fin de proteger su bosque de pinos y encinos, deteriorado y dañado por el crecimiento urbano, la contaminación y por otras actividades humanas.

El río de San Felipe del Agua, los manantiales, los arroyos y los veneros secos son un reflejo de la crisis de agua que vive la ciudad de Oaxaca y los municipios que forman parte de la zona metropolitana, como San Agustín de las Juntas, Santa Cruz Xoxocotlán, Santa Lucía del Camino, San Antonio de la Cal y Ánimas Trajano, entre otros.

Las familias de los valles centrales reciben el servicio de agua potable cada 30 días en promedio, y en algunas zonas se extiende hasta cada 45 días o dos meses. Además, se redujo a menos de 12 horas el abasto y con poca presión, lo que impide almacenar el líquido.

La respuesta a corto plazo del gobierno de Oaxaca es la colocación de “dispensadores” de agua, regalar tinacos a la población y llenarlos con las pipas de la Comisión Estatal del Agua para el Bienestar (Ceabien).