Sus hijos ya no volvieron

Ciudad de México.- Cada año, madres provenientes de Centroamérica salen de sus países para buscar a sus hijos desaparecidos en su paso migratorio por México. Visitan albergues, cárceles, prostíbulos, plazas públicas. Tienen distintas historias, pero comparten un objetivo: encontrarlos vivos.

El Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) señala que existen más de 70 mil personas migrantes desaparecidas en territorio mexicano en la última década, entre las que se encuentra María Inés Hernández, la hija de Clementina, originaria de Honduras, y que desapareció desde 1996.

“Se fue con unas compañeras. A los cuatro días, ellas regresaron. Las habían violado por el río de Tapachula y [sobre mi hija] me dijeron que también la habían violado, pero que a ella la habían matado. [Sin embargo], otra me dijo que se la había llevado un hombre trigueño y que seguía viva”, relata.

Después de 23 años de búsqueda, no ha encontrado ninguna pista de su paradero: “Yo no me cansaré de buscarla hasta que me den una respuesta, así sean los huesos, sea polvo, sea viva. Como sea, no voy a descansar hasta encontrarla”.