Ciudad de México.- Durante los más de seis años de gobiernos de la Cuarta Transformación, han pospuesto la reforma a fondo del Instituto Nacional de Migración. Incluida su desaparición o transformación, iniciativas se han quedado en el olvido en medio de la crisis por el éxodo de cientos de miles de migrantes que buscan llegar a Estados Unidos.
Así, de la promesa de modernización del INM y “no hacer el trabajo sucio a Estados Unidos” del entonces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador a la militarización de la ruta migratoria vigilada por la Guardia Nacional, todo ha quedado en planes, como ha quedado pendiente la idea crear el Instituto de Apoyo a la Movilidad Humana, anunciada 27 de diciembre de 2024.
El INM fue fundado el 9 de octubre de 1993 en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Durante los 32 años de existencia ha tenido su crisis más severa en los últimos tres sexenios, con escándalos de abusos, detenciones arbitrarias, acoso, vínculos con el crimen y traficantes, militarización de las estaciones, pero el caso más grave fue la muerte de 40 migrantes en un incendio en el gobierno de López Obrador y la impunidad de quien fuera su titular, Francisco Garduño.
Después de la tragedia en una estación migratoria en Juárez, en marzo de 2023, donde murieron en un incendio 40 migrantes, López Obrador anunció la creación de un Consejo de Protección de los Derechos Humanos de las y los migrantes en el que el padre Alejandro Solalinde tendría una colaboración honoraria.
Entre las últimas promesas de reformas al INM, donde operó casi todo el sexenio anterior y seis meses del actual, Francisco Garduño, está la realizada el 27 de diciembre de 2024, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el Instituto Nacional de Migración (INM) entrará en una etapa de transformación profunda para que se convierta en un “instituto de apoyo a la movilidad humana”.
Tonatiuh Guillén, quien fue titular del INM de diciembre 2018 a junio 2019, experto en migración y académico, reconoció que el gobierno de López Obrador si tenía un proyecto para transformar al instituto, pero un acuerdo del presidente México con Donald Trump, del 7 junio de 2019, provocó un vuelco en la política migratoria original y se avanzó hacia una militarización de dicha política.