Inclusive recuerda que se solicitó una declaración a Juan Manuel Muñoz Luévano, "El Mono", coahuilense detenido en España e identificado como operador contable de los "Zetas". Ortiz platica que el empresario gasolinero solicitó que se entregaran la serie de preguntas que se le iban a realizar. Se escribieron las preguntas y una de ellas era si conocía a cierto personaje. Ese personaje –no detalló Ortiz quién- fue desaparecido y después encontrado muerto.
"Cuando se le hacen las preguntas dice que sí lo conocía pero ya no servía porque ya no se podía mandarlo declarar", expone Silvia Ortiz.
Hace 14 años, Fanny salió de su casa para acudir a un torneo deportivo de la escuela. "Dios te bendiga", le dijo su mamá. Fueron las últimas palabras que cruzaron, y la última vez que vio a su pequeña de 16 años. Han pasado 14 años desde entonces y Silvia y su familia desconocen el paradero de Fanny.
Fanny salió con su mochila en forma de conejo. Esa última imagen la guarda muy dentro Silvia Ortiz. Pero en su memoria no solo está la despedida, la última bendición, también cuando jugaba en la cama con ella, cuando veía televisión, cuando le platicaba que quería ser pediatra porque decía que los niños no sabían expresarse.
Por eso, a Silvia le duele que aquel 5 de noviembre, en la calle 28 entre Morelos y Matamoros en Torreón, cuando una camioneta Cherokee con tres personas a bordo la levantaron, no se la llevaron a jugar a las muñequitas.
Silvia Ortiz sabe que se la llevaron a unos locales de una persona detenida. También sabe que han asesinado a seis personas que presentaron como presuntos involucrados. Asimismo, sabe que un delegado alguna vez les comentó que la habían enterrado en un fraccionamiento de la localidad, pero que no se ha podido hacer ningún cateo porque no hay un testimonio real.
"Estoy segura que la violaron y ella gritó mamá, papá o Dios, y ninguno estuvo presente para ella", dice. Señala que el miedo más profundo lo tuvo Fanny, el miedo más fuerte; como cada uno de los desaparecidos y que por eso no se vale que ni ella, ni las demás familias de desaparecidos tengan miedo. "Tenemos que luchar por ese miedo que tuvieron ellos, por ese grito que se volvió sordo y que nadie escuchó", pide a las familias.
En estos 14 años, recuerda Silvia, ella y su familia han sido atacadas por la ciudadanía y las autoridades. "Nos han sobajado", dice. Le han dicho que ya vio a su hija, que ha hablado con ella. "¡No es cierto!", exclamó enojada. "No la he visto desde ese día. Catorce años que han dicho tanta barbaridad. Así como a ella han estigmatizado a muchos, que estaba involucrado, que si la novia", sostiene. Inclusive alguna vez se le vinculó con Heriberto Lazcano Lazcano "El Lazca", unos de los líderes del grupo criminal de los "Zetas", quien fue abatido en el municipio de Progreso, en Coahuila.
Silvia Ortiz tuvo que salir a desmentir, a callar las voces que aseguraban que su hija estaba con un narco. Y así, entre ataques, búsqueda y pérdida de esperanza, han pasado 14 años sin Fanny, la muchacha de 16 años que le gustaba escuchar a Britney Spears.