Tula, Hgo.- Aquí hay un enorme enojo y decepción. A 45 días de que se registrara el desbordamiento del río Tula, que inundó por dos días esta ciudad la madrugada del 7 de septiembre, los pobladores han tenido que salir adelante como pueden.
Fuera de despensas, no han recibido apoyo y se multiplican las mantas en las que denuncian las pérdidas económicas sufridas por una inundación, que, aseguran, fue provocada.
Señalan como responsable a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y exigen indemnización del gobierno federal.
En la calle Cuauhtémoc, que se ubica entre el centro de la ciudad y el río, casas y negocios cuelgan en sus fachadas mantas que la organización de damnificados UnidosxTula ha distribuido entre los afectados. Resalta la consigna: “Tula no se inundó, la inundaron”.
En lonas más pequeñas se denuncian las pérdidas. En esa misma calle una tienda de abarrotes denuncia: “En este negocio perdimos 180 mil pesos a causa de la inundación”.
“Andrés Manuel López Obrador es un buen presidente, pero nos abandonó. Nos falló”, dice Vicente Castillo, un hombre mayor dueño de una de cerrajería.
“Lo perdimos todo, no sé a cuánto asciende el patrimonio de mi familia”, lamenta.
Los daños económicos son inmensos, dice, y sólo ha recibido despensas que no les sirven.