Matamoros, Tamps.- Con un olor nauseabundo y abandonada. Mucho polvo, basura, una escalera de madera recargada en la pared, un anafre oxidado con trozos de carbón, cubetas y una mesa verde plegable, así era por dentro la casa de seguridad donde estuvieron cautivos los cuatro estadounidenses en La Lagunota, en el ejido El Tecolote, a 10 kilómetros de Matamoros, Tamaulipas.
En la cabaña, de aproximadamente 10 por 7 metros, color terracota y techo de lámina, al interior aún se pueden observar las moscas que revolotean sobre las manchas de sangre que habrían dejado Latavia McGee, Shaeed Woodard, Zindell Brown y Eric James Williams.
A un lado de ahí se encuentra una choza de color blanco muy deteriorada con una cama, un colchón sucio, una sábana arrugada, un cojín viejo así como la cabecera oxidada.
Hay dos sofás sucios, que es donde presuntamente se quedaba José Guadalupe “N”, de 24 años, quien se encontraba vigilando a los extranjeros y fue detenido por las autoridades.
Para llegar a la casa de seguridad se requiere pasar por terracería a la altura del puente internacional Los Tomates y por una zona industrial hasta llegar al ejido de El Tecolote.